Lindsay Lohan sufre de ataques de nervios al interior del centro penitenciario Century Regional Detention Facility, por lo que habría sido trasladada a una celda de aislamiento.
La actriz, que comenzó su carrera a los diez años, ha sufrido de diversos ataques de pánico durante su estadía en el centro penitenciario. Según la ex presidiaria, Cheryl Presse, Lohan habría estado “toda la noche temblando, llorando y tapándose la cara con las manos”.
Al parecer el llanto y los ataques de histeria que ha sufrido Lindsay han sido de tal nivel que las mismas reclusas habrían reclamado en contra de la cantante, ya que producto de la “crisis histérica”, no habrían podido dormir ni sus vecinas de celda, ni aquellas que se encontraban más apartadas.
Según la ex presidiaria, Lohan habría sido trasladada a una celda de aislamiento para calmarla no sólo a ella, sino que a todas las reas que se habían visto afectadas por el escándalo de la famosa.
Al parecer Lohan no lo estaría pasando nada de bien, ya que junto con las crisis de pánico, se le suman los constantes reclamos de las presidiarias en contra de ella y del supuesto trato especial que estaría recibiendo al interior de la cárcel, además del acceso a un teléfono privado. Versión que se contradice con la afirmación de su actual abogado, que dice que Lohan habría compartiendo con las demás carcelarias e incluso habría hecho amistades.
La actriz, que lleva recién una semana de reclusión, ha tenido problemas desde que empezó con el cumplimiento de su condena. Según testigos, desde el día uno habría estado llorando y gritando, alterando el interior del centro penitenciario y con esto a las reclusas, que ya no estarían tan felices con la llegada de Lohan.
Según Presse “hace algunos días la dejaron salir al patio por una hora. Durante ese tiempo se escondió debajo de una mesa”. El errático comportamiento de la actriz habría sido tal que incluso ha gritoneado a los gendarmes y ha ordenado que la separaran del resto de las presidiarias, aumentando aún más el reproche de sus compañeras, quienes ahora se burlan de su comportamiento.
