Alimentos claves para cuidar su corazón

El pescado azul y la palta también son alimentos especialmente recomendados para la salud del corazón. Las carnes grasas, los embutidos, y la sal, en cambio, están contraindicados debido a su potencial peligro.

La alimentación juega un papel fundamental en la salud de nuestro corazón, y la dieta es uno de los elementos que se pueden controlar para disminuir los riesgos de sufrir una enfermedad cardiaca. Para ello, sólo son necesarios cambios relativamente sencillos en los hábitos alimenticios diarios.

Alimentos especialmente recomendados

Existen distintos tipos de grasas insaturadas que pueden ayudar a la salud del corazón, pero las más representativas son las poliinsaturadas (como los ácidos grasos omega-3, característicos del pescado azul) y las monoinsaturadas (especialmente el ácido oleico, presente en el aceite de oliva y la palta).

Las grasas monoinsaturadas reducen el colesterol total, por ello, son especialmente recomendables los siguientes alimentos:

  • Aceite de oliva (preferiblemente el virgen de primera presión en frío), por su aporte de ácido oleico, vitamina E (antioxidante) y otras sustancias como los fitosteroles (reducen las tasas de colesterol en sangre).
  • Palta, por el ácido oleico y vitamina E que contiene.
  • Aceites de semillas (girasol, maíz, soja…) y frutos secos, por su aporte de grasas poliinsaturadas. Las nueces destacan por su riqueza en ácido linolénico, un ácido graso esencial precursor de los ácidos grasos omega-3.
  • Pescado azul, por sus ácidos grasos omega-3.

Alimentos que causan daños al corazón

  • Carnes grasas, embutidos y sesos: Buey, vaca, cerdo y sus derivados tienen un exceso de grasas saturadas, sobre todo colesterol.
  • Masas y panes: Sus azúcares simples o refinados pasan rápidamente a la sangre y hay una descarga de insulina y un exceso de radicales libres.
  • Lácteos enteros: La grasa de la leche, la mantequilla y derivados, es saturada y obstruye las arterias.
  • Sal: Contiene sodio y cloro, necesarios para el equilibrio hídrico del cuerpo; el cloro también lo requiere el estómago para formar el acido clorhídrico, que interviene en la digestión.

Además de cuidar la dieta con los consejos mencionados anteriormente, la actividad física regular puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir las enfermedades cardiacas.

“El ejercicio ayuda a eliminar los kilos de más, a controlar la presión sanguínea y a aumentar el colesterol «bueno»

Otros consejos para disminuir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca son:

  • Dejar de fumar
  • Ejercicio físico al menos 30 minutos diarios, la mayor parte de los días de la semana (o todos los días)
  • Bajar de peso y mantener un peso saludable.
  • Chequear los niveles de la presión sanguínea, el colesterol y de azúcar en la sangre y mantenerlos bajo control.
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