Has pasado una gran noche con tu pareja, han tomado una o dos copas de vino. Él te besa, su mirada encuentra la tuya. Debería ser íntimo y emocionante… pero todo lo que puedes ver son tus estrías, lo único que puedes sentir es su mano sobre tus grandes muslos. ¡Él debe preguntarse por qué estás perdiendo el tiempo en el gimnasio! Probablemente quiere sacarte la blusa porque llevas un sostén mágico. Si eso te sucede debes comenzar a preguntarte cuánto afecta tu vida sexual la talla de ropa que usas y tomar las medidas adecuadas para evitarlo.
Una imagen negativa del cuerpo mata el estado de ánimo de toda mujer al instante, sin importar cuán delgada, curvilínea o tonificada sea; es lo que pasa dentro de su cabeza lo que cuenta. Cuando una mujer de cualquier talla o forma no se siente cómoda con su cuerpo por algún motivo, afecta su vida sexual, posiblemente haciéndola consciente de sí misma y causándole dificultad para excitarse y disfrutar de la experiencia.
La inseguridad no es sólo un problema para aquellas con sobrepeso. Las mujeres que siempre han sido juzgadas como demasiado delgadas, probablemente no se sienten “normales” ni deseadas por los hombres. Por otro lado, las mujeres menudas pueden carecer de confianza sexual si tienen pechos pequeños.
Una mujer comentó: “peso 50 kilos y no tengo senos. Vivo con sostenes con relleno. Cuando conocí a mi ex, me puse un sostén push-up en la cama y lo mantuve puesto. Me sentí ridícula, tratando de tirar de él hacia abajo sin que él se diera cuenta. Cuando trató de quitármelo, usé el sexo para distraerlo”. Otra comenta: “He ganado peso desde que me mudé con mi novio. Cocino más, hago menos ejercicio y voy a restaurantes con él. Me siento gorda todo el tiempo y mi deseo sexual ha desaparecido. Antes teníamos sexo cada dos días, ahora dos veces al mes. Se esfuerza mucho por hacerme el ánimo, pero sencillamente no puedo disfrutarlo cuando pienso en cómo me veo“. ¿Has pasado por lo mismo?
Es una historia muy conocida: si una mujer no se siente segura con su cuerpo, no se sentirá segura estando desnuda, porque en esa situación es necesario relajarse para sentir placer. Sin embargo, como mencionan los psicólogos, esta percepción de poco –o nada– atractivo sexual raramente es vista por los ojos del otro. La conciencia del cuerpo es una percepción de cómo el cuerpo le parece a uno. Debes darte cuenta de que tu pareja es mucho menos crítica de tu cuerpo que tú misma. Trata de concentrarte en la experiencia y en tu pareja, no tanto en como supones que te ve, te ayudará a relajarte y disfrutar del placer mucho más.
