Al contrario de lo que muchos creen, la mayoría de los tipos quiere casarse… eventualmente. Puede tomar mucho tiempo reconocer los síntomas de “casamientitis”, pero están allí sin duda. Compartir nuestra vida con una mujer, tener sexo con la misma pesona toda la vida y la posibilidad de tener hijos cruza nuestras mentes. Por supuesto, esto podría resultar en que tu mujer constantemente te insinúe el casamiento. Es como dicen algunos: “Las mujeres se casan, los hombres se rinden”. Mientras masticas esto, ten una vista de las primeras 10 cosas que deben ponerte sobre aviso al hecho que quizás quieras hacer tu mujer a tu belleza actual.
10. Quieres establecerte
¿Sientes que el ritmo de la vida de soltero es demasiado agitado? ¿Miras cómo tus amigos solteros corren de aquí para allá, de fiesta en fiesta, sin otra ambición más grande que encontrar su próxima cita? Lo que es más importante, ¿te has encontrado a ti mismo contemplando si hay algo más? Esto es un indicador revelador que estás bien en aceptar lo inevitable… el matrimonio.
Lo que alguna vez fue un tabú ha llegado a ser una idea muy razonable. El único dilema verdadero ahora es cómo se lo revelarás a tus amigos.
9. Quieres experimentar la vida con ella
Ahora que llevas un timepo con ella, comienzas a darte cuenta de que es alguien muy especial. Siempre que te vas en un viaje de negocios, desearías que ella estuviera allí contigo. Opuestamente, cuando ella está lejos, no puedes esperar a que vuelva. Quieres pasar las vacaciones con ella y visitar nuevos lugares juntos. Es decir, has alcanzado un punto en el que no puedes imaginar que ella deje tu vida y te ves envejeciendo junto a ella. Acepta los hechos, te diriges hacia callejón del casamiento y realmente te gusta la idea.
8. Adoras sus rarezas
En tus relaciones pasadas, siempre acababas molesto irreconciliablemente por sus pequeños hábitos de niña. Ya fuera una necesidad constante por ir de compras o que dejara tu baño regado de sus pelos, había siempre algo que no podías pasar por alto; pero no con ésta. La manera en que ella te molesta juguetónamente o se burla de tu colección completa de juegos armables, en tu cara, está todo bien. De hecho, te encuentras a ti mismo riéndote junto con ella la mayoría de las veces. Esto es una indicación clara de cuánto has llegado a apreciar su carácter.
7. Consideras a su familia la tuya propia
Has conocido a sus padres y ella a los tuyos. Has asistido a los feriados, los cumpleaños, los asados e, incluso, a la tragedia ocasional junto a su familia. Te han acogido como alguien importante en la vida de tu novia, y tú también has llegado a preocuparte de ellos más que de cualquier otro grupo de personas (a excepción de tu propia familia, por supuesto). Cuándo consigues este lazo con ella, hay sólo un paso más que dar.
6. Ya sabes qué anillo le comprarás
¿Ya has comenzado a mirar
diamantes y anillos? Seguramente esto debe significar que has estado prestando atención a las insinuaciones de tu novia. Aún más asombrozo para ti, este es un proceso que se siente menos como una carga y más como una tarea realizada con amor. Deseas que el anillo refleje realmente tu gusto y tu compromiso para con ella. ¿Si esto no te dice que estás listo para proponérselo, entonces mmm… para qué lo estás haciendo exactamente?
5. Piensas acerca de la boda
Ha llegado a ser una perspectiva emocionante para ti, esta idea del matrimonio. El hecho que no te espante es notable. Pero más asombrosamente, te das cuenta de que puedes ver todo positivamente. La boda será una explosión. Los amigos que no has visto en mucho tiempo estarán celebrando todo, tomando y bailando contigo en la recepción. Además, esta vez serás el protagonista de la despedida de solteros y no solamente un participante.
4. Comienzas a sacrificarte económicamente
Otro indicio que estás realmente listo para declararte es cuando empiezas a calcular los honorarios necesarios para casarte. Te das cuenta de que deberás abandonar algunos lujos para financiar este acontecimiento. Un hombre verdadero asciende y muestra a su mujer que él está listo y capaz de sortear el costo. Si, por ejemplo, vendes tu colección favorita a un comerciante para conseguir algún dinero en efectivo o cambias tu Audi TT por un Ford económico en combustible para guardar para la boda (y puedes sonreír al hacerlo), entonces estás listo. Si has reconocido esta necesidad y, lo que es más importante, estás ansioso de hacerlo, sucede entonces que estás en la línea para ser atado.
3. Quieres que sea la madre de tus hijos
Ésta es grande. No ha pasado mucho desde que el mero pensamiento de ser un “papá” te envió corriendo a la más cercana botella de tequila. Sin embargo, si estás con tu última novia pensando en nombres de niños e incluso sonriendo con el pensamiento de que ella quizás sea la madre de tu prole, entonces ciertamente has contraido nupcias en el cerebro. Recuerda: antes de que empieces a tratar de tener esos niños, asegúrate de que ella piensa lo mismo.
2. Hacen planes a largo plazo juntos
El darse cuenta de que estás listo para el matrimonio puede ser realmente obvio. Si has iniciado o has tomado parte en conversaciones con tu novia acerca de comprar finalmente una casa, tener niños, ahorrar para la jubilación o para cualquiera de tales planes a futuro, entonces es una suposición lógica para ti (y un hecho consumado para ella) que debes proponérselo. Asimismo, si te has encontrado prestando atención especial a informes acerca de los barrios de las afueras (impuestos, zonas de escuela, mercados, etc.), entonces no lo luches más; estás listo.
1. Sabes que es la única
Mientras todos los ejemplos previos son indicadores buenos de la prontitud para el matrimonio, nada es tan importante como éste. En esencia, esta razón es realmente la colección de todos los indicadores previos; la razón que todas las señales apuntan. Después de todo, estás con ella ahora por una razón. Ella es la culminación de todas las experiencias que
viviste antes. Has aprendido quién eres; recuerdas a las chicas que has dejado atrás por atraparla a ella. Y ahora, sabes que es la “única”. Todos sus rasgos buenos y la manera en que ella hace que te sientas acerca de ti mismo hace que quieras mantenerlo. Nunca hubo nadie así en tu vida antes y sabes que no habrá nadie así otra vez. Así que deja de titubear y tómala.
Anda y hazla tuya
Si la cabeza y el corazón han estado exhalando cualquiera o todas estas señales, probablemente estás listo para pedirle que sea tu esposa. Y no pienses que ella no ha advertido tu cambio en el comportamiento. Las mujeres son intuitivas, cualquier conducta “extraordinaria” habría sido notada debidamente en su radar de novios. Ella probablemente aguarda felizmente tu “sorpresa”. Tu viaje por el camino compartiendo tu vida está sólo a cuatro palabras. Ahora se un hombre y anda a hacer al amor de tu vida la mujer más feliz en el mundo.
