Estás ya a cinco meses antes del matrimonio y puedes sentir que el tiempo se hace poco para organizar todo lo que han pensado junto a tu novio. Lo importante es que comiences a aplicar cada uno de los consejos que has recibido para planificar tu boda: la lista definitiva de invitados, pedir la hora para el Registro Civil; si es que no lo has hecho aún, definir quiénes serán los testigos, encargar la música para la fiesta, chequear el lugar para la luna de miel y más importante aún, determinar dónde van a vivir.
Lo primero es ya tener absolutamente listo todo lo relacionado con la hora en el Registro Civil y la Iglesia, cerciorándote también que no existan asuntos pendientes como certificados o actas faltantes. Después de ello, toma la lista de invitados confeccionada con anterioridad y chequea junto a tu pareja quienes realmente desean que asistan a la boda. Ordénalos por nombre, números de partes y dirección, esta última debes verificarla con mucho cuidado.
Los preparativos para un matrimonio exigen que las invitaciones estén bien hechas. Si van dirigidas a varios integrantes, luego del nombre agrega “y familia”. Si este grupo se integra por hijos pequeños, indica expresamente que pueden asistir; en caso que sean mayores, puedes enviarles un parte distinto para que concurran con sus parejas. Si el invitado es soltero, añade “y acompañante”. No olvides incluir a tus familiares más cercanos, aunque converses con ellos a menudo y los hayas convidado personalmente.
Antes de la boda, definan si contratarán un DJ o banda para la música. Otro aspecto a determinar es quien tomará las fotografías y grabará cada momento de la ceremonia y fiesta. Algunas veces son los mismos parientes quienes realizan esta labor, aunque conviene contratar personal especializado. Es favorable que se reúnan con ellos en este tiempo y definan lo que les interesa que sea captado: la preparación antes de salir de casa, la celebración del matrimonio, recepción, fiesta, amigos y familiares o todo lo que consideren importante de recordar.
Otro aspecto a determinar antes del matrimonio es el lugar dónde van a vivir. Pueden arrendar o adquirir una vivienda, en cualquier caso lo aconsejable es averiguar los tipos de subsidios y créditos hipotecarios. Asimismo, no olvides la Luna de Miel, ya que de partir al extranjero necesitarás pasaporte, visa y algún seguro. Cerciórense acerca de la manera en que financiarán este viaje y de todo lo que necesitarán en el lugar que escojan: hotel, alimentación o vehículos. Estos preparativos resultarán relevantes tras la boda y al iniciar la travesía.
