El invierno ha sido duro, y seguramente la mayoría de nosotras está esperando con ansias que lleguen los días cálidos para disfrutar del sol y no tener que depender de los chalecos y las estufas todo el día para sobrevivir. Sin embargo, tomando en cuenta las temperaturas extremas que tuvimos durante el periodo de frio, no queda más que imaginarnos que las extremas durante el varano también se van a disparar. Así que, hay que empezar a pensar en cómo mantener la casa fresca durante el verano, pero sin tener que gastar demasiado dinero en aire acondicionado o ventiladores.
Lo primero que debes saber es que la clave para la calefacción de la casa y la eficiencia de enfriamiento es el aislamiento. Es importante asegurarse de que las paredes y ventanas de tu casa no dejen que el aire se escape. Al igual como tu refrigerador no debe quedar con la puerta abierta para enfriar toda la cocina, tu casa no debe –no tiene por qué- enfriar el patio. Compra un rollo de cinta aisladora, y sella las puertas y ventanas. Además, asegúrate de limpiar los filtros de las salidas de aire acondicionado al menos una vez al mes – esto ayudará a que tu aire acondicionado sea más eficiente.
Ahora, si tienes ventiladores en tu casa, úsalos. Si no, considera instalar algunos. Un ventilador en el techo puede ayudar mucho para refrescar una pieza y ocupan mucha menos energía que el aire acondicionado. Tener ventiladores en tu casa te permite programar el termostato hasta 4 grados más alto, debido a la circulación de aire que proporcionan.
Otra dato es que puedes dejar secar la ropa al aire durante el verano, en vez de usar la secadora. Cuando utilices la secadora, limpia el filtro de pelusas después de cada uso y asegúrate que tu secadora tenga la configuración de humedad correcta. A menudo, las secadoras quedan prendidas mucho más tiempo de lo que necesitan.
También puedes tratar de no utilizar la secadora o el horno u otros aparatos que pueden calentar la casa durante las horas más calurosas del día. Nadie quiere trabajar en una cocina calurosa. Intenta cocinar durante la mañana, que está un poco más fresco, o después de que se ponga el sol si es posible.
Esta técnica es antigua, pero funciona perfectamente. Apaga tus aparatos eléctricos. Sí, definitivamente te puede ahorrar un montón cuando se hace bien. Eso sí, recuerda que apagar no sólo es poner tu computador a “dormir”, sino que apagarlo por completo. Lo mismo ocurre con el televisor, equipo de música y cualquier otro electrodoméstico. Incluso mejor – si se puede, desenchúfalos. Esto te puede ahorrar entre un 10 y 20 por ciento en la cuenta de electricidad anual. Trata de conectar varios aparatos en una zapatilla, y así, puedes apagarlos todos juntos durante la noche.
Y bueno, si te quieres mantener muy fresca en esos días de más calor… ¿por qué no preparas algunos helados de agua caseros? O jugos refrescantes para disfrutar durante el día. Es el último recurso, pero el más delicioso de todos. Además, son mucho más baratos que la cuenta de electricidad después de haber usado el aire acondicionado las 24 horas del día.

