Cuando inicias tu vida la laboral o llevas algo de tiempo trabajando y necesitas guardar tu dinero, surge la duda de dónde hacerlo y cuál es la opción más conveniente para ti, ya sea guardar la plata bajo el colchón, en una caja fuerte, en una cooperativa, acciones, etc. Pero si no sólo deseas guardar tu dinero, sino que a la vez quieres que crezca mucho más, piensas en las cuentas de ahorro, fondos de inversión, depósitos a plazo, etc. la pregunta es ¿ahorrar o invertir?
Lo principal es saber en qué consisten ambas y luego identificar las ventajas y desventajas de cada una, la idea es siempre cumplir dos objetivos: mantener el poder adquisitivo, y a la vez disminuir el nivel de riesgo de tener dinero en la casa (dinero en efectivo).
Teniendo en cuenta lo anterior, podrás pensar en el futuro y cumplir metas como el sueño de la casa propia, pagar el crédito de estudio, viajar, prepararte para la jubilación, y hasta enfrentar eventos inesperados, como accidentes, enfermedades e incluso iniciar planes en tu vida personal, como tu matrimonio, luna de miel, vida en pareja, etc. Eso sí, lo principal es:
-Llevar un presupuesto de ingresos y gastos.
-Planear el destino de tu dinero.
-Investigar sobre todas las opciones que te ofrece el mercado.
-Hacer aportes periódicos, incrementando así tu capital.
Para ahorrar necesitas una planificación, previsión y mucha responsabilidad, ya que muchas veces nos decidimos por el ahorro porque no tenemos un objetivo claro, o aún no vemos un horizonte para el dinero que estamos guardando. Debes saber que gastar es mucho más fácil que ahorrar, sin embargo este sacrificio será más que recompensado en su momento. Lo principal en el ahorro es pensar en tu futuro.
De todas maneras ahorrar es difícil, sobre todo porque existen elementos que dificultan aún más la decisión, por ejemplo las ofertas de las grandes tiendas, o el apuro por formar una familia, son algunas de las razones por las que se hace tan difícil ahorrar. Además, si caemos en la tentación de las ofertas, o pasamos por alto nuestro presupuesto o plan de acción, eso alterará gradualmente los planes de ahorro, por eso la decisión de ahorrar debe ser tomada con mucha calma.
La inversión también requiere de conocimiento y un compromiso mayor, ya que no basta sólo con destinar la plata en un fondo de inversión o mutuo, sino que se necesita de una constante revisión del historial de movimientos, además de consultar con frecuencia con tu asesor o ejecutivo de venta. Si decides invertir en instrumentos bursátiles, deberás revisar constantemente los movimientos de la bolsa, prepararte, estudiar y analizar sus cambios, sobre todo asesorarte correctamente sobre los instrumentos que más se ajustan a tus perspectivas de ahorro.
La diferencia fundamental entre el ahorro y la inversión es la cantidad de riesgo que se está dispuesto a correr para aumentar tu dinero. Es decir, con el ahorro no se arriesga el capital inicial (en teoría, ya que hay que tomar en cuenta el efecto inflacionario), entonces el valor del capital no disminuye; en cambio al invertir, se corre el riesgo de disminuir el capital inicial o incrementarlo bruscamente. Las fluctuaciones de la bolsa van a afectar directamente el capital invertido, por eso si no estás listo para arriesgar, deberás optar por el ahorro.
