Las manos son una de las partes de nuestro cuerpo que más sufren en invierno, nosotros te daremos unos fáciles y agradables tips para cuidarlas.
El frío es un factor mortal para toda nuestra piel, la de las manos y rostro sufre especialmente, ya que es la que queda más expuesta. Las manos en especial las dejamos muy abandonadas, craso error, pues a pesar de tener una piel gruesa, son sometidas a extremas temperaturas, detergentes y descuidos.
Con estos sencillos consejos podrás cuidar de esta parte tan importante de tu cuerpo.
Hidratación constante
Uno de los problemas que tienen los médicos y enfermeras, por ejemplo, es la resequedad de sus manos por la cantidad de veces que deben lavárselas con alcoholes y desinfectantes. Para el común de la gente, también lavarse a menudo con desinfectantes antibacterianos que contienen alcohol pueden secar las manos. De hecho, incluso con jabón, con el que pueden perder cerca del 25 por ciento de su humedad natural con cada enjuague. Para renovar la flexibilidad de la piel, utiliza un jabón de leche, libre de sulfato en su lugar. Asegúrate de mantener una hidratación constante con una loción rica en vaselina.
Hacer las cutículas más suaves
Las caras visitas a la manicurista no son necesarias si cuidas constantemente de tus uñas, no son necesarias largas rutinas de trabajo en ellas, con unos pocos momentos que les dediques basta.
Deshazte de los molestos padrastros dándote masajes con una crema a base de aceite por la mañana y por la noche, para reparar los daños causados por la deshidratación. Para emparejar las cutículas, déjalas remojando un par de minutos en agua tibia y luego empújalas suavemente hacia atrás con un palito de naranjo, una vez a la semana, una buena idea es agregar aromas al agua, para que te queden las manos suaves, hidratadas y olorositas. Quita los residuos difíciles con un cortauñas pequeño.
Aumentar la fuerza de uñas
Uno de los dolores más desagradables que se pueden sentir es que se nos doble o quiebre una uña, porque aunque se burlen cada vez que nos pasa, no hay persona que no contraiga su rostro cada vez que sucede. Lo que puedes hacer es evitar esmaltes que contengan tolueno, formaldehído y ftalato de dibutilo, porque debilitan las uñas. Y tomar un descanso de los esmaltes de uña por lo menos una semana al mes. Esas pinturas que no se saltan y que usan en los salones de belleza parecen increíbles, pero la verdad es que sofocan las uñas. Así, si descansas tus uñas de vez en cuando, puedes restaurar la humedad y mantener tus uñas sanas. Otra opción es aplicarte esmaltes que tengan calcio y fortalecedores, que además funcionan como primeras capas o simples brillos.
Empareja tu tono de piel
La piel de las manos es sensible, pues a pesar de su grosor se ve expuesta constantemente a agentes dañinos para ella. Desde el sol a los detergentes comunes van deteriorando su aspecto, los años de exposición al sol pueden causar manchas cafés en las manos. Para evitarlas, debes aplicarte protector solar con un SPF 30 diariamente. Si ya puedes ver los daños, cada dos días aplica un producto exfoliante con ácido glicólico para tener manos suaves y sin defectos a ninguna hora. En invierno los rayos del sol también afectan tu piel, aunque sean mucho más leves que en verano, por lo que no debes dejar el hábito de cuidarte con protector solar.
Si eres de esas que a pesar de tener mala circulación sanguínea y vivir con las manos rojas o moradas en invierno, jamás usas guantes, es mejor que vayas olvidándote de ese mal hábito. Cuidar de tus manos más que una obligación, es una necesidad. Si no te gusta sentir las manos apretadas, existen guantes sin dedos para que se te facilite escribir, comer y encontrar las cosas en tu bolso.
