Moda en 1920


Todo el siglo XX fue una vorágine de cambios y extravagancias nunca antes vistas en términos de moda, nadie en ninguna época ha visto tantas formas distintas de vestir, bailar o comportarse. La ropa es el espejo perfecto para conocer qué es lo que le sucede a la gente que la lleva puesta, si vemos los trajes de dos piezas de Coco Chanel, nos daremos cuenta cómo la moda dejó de ser algo bello para ser también algo práctico.

Durante la década del 20 la ropa deportiva se instala en el closet femenino, así como los trajes de baño con forma de pequeños vestidos.

El estilo con el que se puede definir esta época, como algunas tendencias actuales, es parecer lo más andrógino posible. Junto a la forma cilíndrica que escondía las curvas, estaba el corte de pelo. Por primera vez la mujer se corta el pelo y abandona los complicados peinados; se renueva la estética de lo sensual. El corte garçonne (muchacho, en francés) junto con atuendos totalmente masculinos les ayuda a crear ese ideal erótico basado en lo andrógino, debemos pensar que el rol de la mujer estaba cambiando, y el recuerdo de las mujeres dóciles y calladas era una pesadilla demasiado actual.

Se diseñan sombreros para esta nueva imagen. El estilo cloche adoptaba formas siguiendo el contorno de la cabeza; otros más tenían ala pequeña, por lo que era imposible usarlos con el pelo largo. Un dato curioso del uso del sombrero era que la pequeña ala les cubría parte de los ojos, por lo que tenían que caminar con la cabeza en alto; esto sugiere una imagen muy representativa de la nueva actitud de las mujeres.

Si no fuera por el llamativo lápiz labial rojo y las brillantes sombras en los párpados, la diferencia entre una jovencita y un colegial habría sido mínima. Desde hacía mucho tiempo que las mujeres no se maquillaban, por eso cuando se tornó más abundante, con líneas más definidas el choque entre hombres y mujeres fue enorme. Las bocas de los años veintes son delgadas y en forma de corazón, efectos que se lograban gracias a nuevos productos. Es también característica la delgada línea de las cejas, haciendo hincapié, en todos los sentidos, en una simplificación de las formas, tanto en el maquillaje como en los estilos de los diseños que contrastan con lo complicado de las formas del pasado.

Como es obvio, a los hombres no les pareció nada de bien este cambio. De hecho, hubo países en que trataron de legislar el largo de las faldas, lógicamente la idea no prosperó…

La realidad para las mujeres durante esta época fue difícil, debieron romper con esquemas de siglos, y atreverse a dejar de lado su femineidad acostumbrada para asumir un nuevo erotismo. El largo de los vestidos, las joyas, la actitud de estas pioneras de las revoluciones del siglo XX fueron el puntapié inicial para que hoy podamos usar bikini, votar y ocupar altos puestos en empresas.

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