Tres meses antes del matrimonio el nerviosismo es aún más notorio, ya casi sientes que no resta nada para el gran día y puede que olvides algunos preparativos por la ansiedad. Sin embargo, en este periodo es importantísimo que comiences a enviar las invitaciones, te preocupes de los cursos en la Iglesia; si es que fuera el caso, y comiences a probar el menú que se ofrecerá a los asistentes a la fiesta. No olvides tampoco contactar al encargado de los arreglos florales.
Durante este tiempo es propicio que envíes los partes de matrimonio, recuerda que la dirección de cada invitado debe estar chequeada con anterioridad, precisamente para evitar errores en la correspondencia. Si posees una lista de novios para los regalos, puedes entregar las invitaciones a la tienda para que se encargue de esta labor, o incluir una etiqueta del local en la invitación. A los familiares más cercanos comúnmente se les entrega el sobre personalmente, de todos modos, debes hacerlo con la suficiente antelación.
Previo al matrimonio es necesario chequear el menú que se ofrecerá a todos quienes asistan a la fiesta. Es en este tiempo cuando debes acudir a la empresa de banquetería contratada y comenzar a elegir los platos, aunque lo más seguro es que te lo informen oportunamente. Es preciso también verificar qué arreglos florales se utilizarán; por ejemplo, en la Iglesia, sobre las mesas del lugar del evento o para la decoración en general. La idea es que no se les escape ningún detalle.
Otro punto importante es comprobar que el novio ya cuente con el atuendo apropiado para casarse, puesto que muchas veces se preocupan de ello un mes previo a la boda. Es bueno que conversen a menudo acerca de los preparativos y de lo que resta por hacer para organizar la fiesta. Además, deben verificar si es que ya cuentan con todo lo necesario para la casa y la vida que comenzarán una vez casados: refrigerador, cocina, lavadora, televisor, camas, electrodomésticos, etc.
Durante este periodo, y al hacerse más cercana la fecha del matrimonio, sus amigos y amigas más cercanos comenzarán a preparar lo que serán sus respectivas actividades de despedida de soltero. Convérsenlo en pareja para decidir si participarán de ellas y de qué forma lo harán. El objetivo es que puedan pasar un rato agradable con quienes les desean lo mejor, sin que se convierta en un motivo de discusión que termine por enemistarlos poco tiempo antes del matrimonio.
