Experto asegura que no siempre es malo consumir alimentos “Altos en…”

Ante la inminente entrada en vigencia de la nueva Ley de Etiquetados de Alimentos, los supermercados han iniciado una agresiva campaña de ofertas para liquidar el stock de muchos productos que no han actualizado sus etiquetas y que a partir del 27 de junio tendrán que llevar alguno –o todos– los rótulos de “Alto en”. ¿Qué precauciones deben tener los consumidores?

Las góndolas de los supermercados poco a poco comienzan a llenarse de alimentos marcados con los sellos de ‘Alto en’ y muchas personas se preguntan qué podrán comer ahora, cuando todo aparece como dañino para la salud.

Y es que las nuevas etiquetas de “Alto en” grasas, azúcares, calorías y sodio han sorprendido a los consumidores y muchos, preocupados por los efectos dañinos que esos productos pueden causar en su salud, han decidido no comprarlos más. Sin embargo, el docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, Edmundo Rodríguez, aclara que no todos los alimentos con esas advertencias son perjudiciales para el organismo. “La clave está en fijarse bien en la información nutricional del producto, más allá de los disco pare negros”, asegura el especialista.

Uno de los puntos a tener presente es que la nueva Ley de Etiquetado de Alimentos toma en cuenta 100 gramos de cada producto para determinar si está excedido en nutrientes críticos o no. Pero no todos los alimentos se venden en formato de cien gramos.

“Hay alimentos que se venden en formatos individuales que están ajustados a una porción menor a los 100 gramos y que no aportan una cantidad importante de calorías y azúcares, pero que sí cuentan con las etiquetas ‘Alto en’, como por ejemplo algunos paquetes de galletas individuales, cereales individuales, frutos secos, etc. Por eso, es importante siempre revisar el cuadro del etiquetado nutricional de los productos para identificar cuántas porciones vienen en cada envase y cuál es la cantidad de calorías y azúcar que poseen por porción. Por ejemplo, en algunos casos de galletas individuales vienen dos porciones”, advierte el docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

A pesar de ese gran detalle en el reglamento de los rótulos, ¿qué etiquetas debemos evitar sí o sí? “Hay que evitar los alimentos rotulados con ‘alto en sodio’ y ‘alto en grasas saturadas’, porque estos sí pueden generar daños en nuestra salud. Por otra parte, dado que la ley regula el etiquetado por información nutricional cada 100 gramos, hay que observar y evitar los alimentos que señalen que son ‘altos en grasa’ y ‘altos en sodio’ tanto en sus formatos individuales como en formatos más grandes, ya que esos productos sí contienen efectivamente una cantidad importante de grasas saturadas y sodio”, apunta el experto.

Según el nutricionista de la Universidad del Pacífico, lo esencial al momento de decidir qué y cuánto comer es fijarse en la información nutricional y en la porción que allí se considera, ya que algunos alimentos con etiquetas ‘alto en calorías’ entregan grandes beneficios para la salud.

Hay alimentos que pueden estar rotulados con etiquetas negras, no obstante pueden ser beneficiosos al consumirlos. Por ejemplo, los frutos secos sin sal, por ser un alimento fuente de ácidos grasos benéficos para el cuerpo quedarán catalogados como ‘altos en calorías’, pero consumir un puñado de estos al día es tremendamente beneficioso para la salud. Otros alimentos en similar situación son los a base de granos, como el trigo, la avena o el arroz”, indica Rodríguez.

Además de las etiquetas y el cuadro de información nutricional, es necesario tomar en cuenta la cantidad de porciones que se consideran. “De los alimentos a base de granos, que son esenciales para una buena salud, se deben consumir en promedio cuatro porciones repartidas durante el día y de preferencia integrales, para aportar la energía necesaria. Por ejemplo, se deben consumir seis galletas de soda o de salvado al día, dos rebanadas de pan de molde (ojalá integral), o 1 plato de tallarines o arroz equivalente a una taza. En el caso de las galletas dulces, es necesario ver según el etiquetado nutricional cuántas galletas corresponden a una porción y sólo consumir esa cantidad”, concluye Edmundo Rodríguez, docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

 

Publicidad