Forma de utilizar una blusa blanca

Los básicos se reinventan temporada tras temporada y en esta ocasión, la camisa blanca se impone como la mejor herramienta para darle a tu look un toque masculino y elegante.

Es favorecedora para todas, por lo que no tendrás problema en incorporarla como protagonista de diferentes estilos. A continuación, te enlistamos las 15 formas en las que puedes usar una blusa blanca:

1. Atemporal. Usa una camisa holgada y arremángala para darle ese aire despreocupado. En cuanto a la falda, elige un diseño en piel o con algún detalle distintivo.

2. La retro. La blusa para este estilo es fluida y femenina, perfecta para contrastar la masculinidad con unos pantalones de pata ancha.

3. Muy “It Girl”. ¡Debajo de un chaleco o jumpsuit! Te verás de lo más adorable, pero sin complicarte demasiado Prefiere una blusa blanca ceñida al cuerpo para no generar una silueta voluminosa. ¡Y abotónala hasta el cuello!

4. La “sporty”. Relaja tu outfit y la esencia sofisticada de la blusa blanca con piezas de aire deportivo, como unos pantalones tipo joggers y una sudadera. Deja que la blusa sobresalga entre el pantalón y el suéter.

5. Muy cool. ¿Salida nocturna? Experimenta y róbate las miradas con un traje negro. Este look tiene una vibra sexy que resulta difícil de resistir. No tengas miedo de añadir una corbata de moño o larga para transformar tu camisa básica.

6. Con corbata. Es tan fácil como rebuscar en tu armario una corbata negra o de otro color que contraste con el blanco. El cambio en sí, no es drástico, pero sí el resultado.

7. Con cortes. Toma un cúter o unas tijeras y haz cortes rectos en la parte delantera o trasera de la camiseta. Los cortes pueden ser horizontales o verticales, pero no los mezcles a no ser que hagas cortes pequeños.

8. Reciclando parches. Recicla trozos de prendas que ya no te pones y añádelos a tu blusa. Recorta pedazos que tengan un bonito estampado o dibujo y cóselos a esta de manera desordenada y caótica, jugando con tamaños diferentes y manteniendo visible el deshilachado, para darle un toque divertido o aplica un patrón de dibujo más ordenado y uniforme para conseguir un resultado más discreto.

9. Llena de imperdibles. Usa una camiseta rota por la espalda que se aguante solo por imperdibles enormes para que no se abra, dale un toque punk a tu blusa blanca.

10. Con cintas de colores. En vez de parches, usa cintas de diversos colores. Puedes hacer trenzas de tres y cuatro tiras y luego coserlas como lazos, nudos o flecos, en diagonal o formando dibujos, a tu camiseta blanca.

11. Con grafitis y dibujos. Haz un esbozo en una hoja de lo que quieres dibujar. Intenta que tu dibujo sea de formas simples y claras, porque después las habrás de rellenar. Cuando lo tengas, recorta la parte interior. Estira bien la blusa por la parte que quieras que vaya pintada. Pon una toalla vieja por dentro para evitar que la pintura manche la otra parte. ¡Ahora ya puedes tomar el espray y pintar!

12. Sin mangas. ¡Corta las mangas y deja que respiren tus brazos! Estira la blusa sobre una mesa y, con cuidado, recorta por encima y bordeando la costura de las mangas. Este look es ideal para hacer deporte o danza.

13. Con tuercas y nudos. Dale un toque “steampunk” a tu blusa blanca con unos nudos sujetados con tuercas. También puedes coser en una parte las tuercas formando el dibujo de un mecanismo, como si fueran partes del interior de una máquina. Y si quieres imprimirle más carácter, puedes tiznar la blusa manchándola con colores marrones o grises diluidos. Así obtendrás una camiseta estilo “revolución industrial”.

14. Con lentejuelas. Dibuja con un lápiz sobre la camiseta un dibujo y rellénalo cosiéndolo con lentejuelas blancas o de colores. También puedes recortar un pedazo de tela estampada o de color, dibujar en él y darle forma. Obtendrás un look retro de estilo de los 80, muy de moda ahora.

15. Con manchas de café. Las manchas de café pueden crear dibujos interesantes en la ropa. Nosotros las vamos a emular con café y un poco de pintura acrílica de color marrón. Así que prepara una taza de café y añade unas gotas de la pintura y ya tendrás la mezcla hecha.

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