¡No dejes escapar la energía de tu refrigerador!

El refrigerador es uno de los electrodomésticos que más electricidad consume en tu hogar, es por eso que cuando la “goma” de la puerta empieza a fallar, no sólo vas a encontrar que tu comida no dura fresca tanto tiempo como antes, sino que el estado de cuenta de la eléctricidad va a subir hasta las nubes, perjudicando además de tu bolsillo, al medio ambiente.

El sello que mantiene la puerta de tu refri cerrado es lo que mantiene el frío adentro, y ya que este indispensable electrodoméstico puede representar hasta el 10% de tu cuenta de electricidad, es importante que te preocupes de verificar que está todo bien regularmente, y cambiarlo cada vez que la goma se esté desgastando o se haya roto.

¿Cómo saber si la puerta no está fallando? Pon un pedazo de papel entre la puerta y el refrigerador. Si puedes sacar el papel con la puerta cerrada, es momento de reemplazar la goma de tu refrigerador.

No te preocupes, no es TAN difícil:

1. Compra una goma (o sello) de reemplazo. Comprueba si hay un modelo y número del artículo que se ajuste con el modelo de tu refrigerador actual, esos datos los puedes encontrar en el manual del usuario de tu refri o buscándolo en internet.

2. Inspecciona el nuevo sello. Asegúrate de que la goma que compraste como reemplazo no tiene dobleces antes de colocarla en tu refrigerador. Si te enviaron el sello, el embalaje puede causar varios pliegues. Si ves que tiene alguna una torcedura, métela en la secadora por unos minutos, el calor afloja cualquier torcedura y es importante que desaparezcan antes de la aplicación.

3. Retira el sello original de la puerta. Como lo sujeta el panel de la puerta interior, tendrás que tirar un poco el sello actual de la puerta, lo suficiente para que se vean una serie de tornillos. Quita los tornillos, y fíjate cómo está puesto el sello original.

4. Instala el sello de reemplazo. Al montar el nuevo sello, trabaja alrededor del perímetro de la puerta desde arriba a abajo, preocúpate de dejar los tornillos flojos. A continuación, pasa de nuevo por toda la puerta apretando los tornillos en forma pareja, pero con cuidado de no romper el borde del panel de plástico.

5. Inspecciona el nuevo sello. Utilizando el truco de papel puedes verificar si  tu nuevo sello está bien ajustado. Si no, es posible que tengas que pasar un poco de adhesivo por la puerta para apretar la goma.

Con un buen sello, tu refrigerador mantendrá los alimentos más frescos por más tiempo – una gracia salvadora cuando se considera que la “esperanza de vida” de un refrigerador es de entre 10 y12 años.



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