El contorno de los ojos es una zona muy delicada, la más delicada del rostro, ya que es donde se encuentra nuestra piel más fina. Este motivo hace que cualquier tipo de problema se refleje primordialmente alrededor de nuestros ojos, es por eso que aquí te contamos como evitar las ojeras.
Los motivos por los que aparecen las ojeras puede ser muchos. Uno de ellos, conocido por todo el mundo, es la falta de sueño, pero también la exposición al sol, una mala alimentación o los excesos del alcohol son factores desencadenantes. No podemos olvidar los factores genéticos que son muy importantes y en cualquier caso inevitables.
Se puede nacer con una mayor cantidad de pigmentos de la piel o tener más vasos sanguíneos en la zona del contorno de los ojos. Para evitar que surjan las ojeras es imprescindible un buen descanso, eso no significa dormir mucho sino lo suficiente y bien.
La alimentación es algo fundamental para lucir una mirada radiante. Ayudaremos a que desaparezcan las ojeras si mantenemos una alimentación equilibrada donde no pueden faltar la vitamina A, B y C. Reducir el consumo de sal evita la retención de líquidos, que también se nota mucho en la zona del contorno de los ojos. Ya hemos dicho que la exposición al sol es perjudicial por lo que es importante utilizar lentes de sol. No podemos olvidar las cremas que son las que nos ayudan a mejorar nuestra piel. En el caso de las ojeras no son muchos los productos preventivos específicos pero siempre es bueno utilizar una buena crema para ojos, sin olvidar una buena limpieza e higiene en la piel.
Algo que no puedes olvidar es que los exfoliantes están totalmente prohibidos. Aunque los productos cosméticos no hacen milagros, lo cierto es que en este caso pueden ayudarnos mucho. Los maravillosos y ultramodernos correctores disimulan las ojeras y le dan un aspecto más fresco y juvenil a nuestro rostro. Lo primero a tener en cuenta, es que sea de textura cremosa para que pueda ser aplicada con facilidad. Tiene que ser un tono neutro, preferiblemente beige o marfil, y siempre un tono más claro que nuestra piel.

