El día del matrimonio es una jornada muy especial que debes vivir con alegría y tranquilidad a la vez. De seguro sentirás mucha ansiedad, lo que no resulta extraño considerando lo que significa adquirir un compromiso tan importante. Sin embargo, lo ideal es que el desayuno y almuerzo sean lo suficientemente energéticos, aunque no pesados, para mantenerte vital por muchas horas. Esto porque se aproxima una larga ceremonia, la fiesta y luego los últimos preparativos para el viaje de luna de miel.
Lo primero es partir temprano al salón de belleza para maquillarte y realizar el peinado previamente aprobado. Es relevante que acudas con tiempo para no atrasarte, ya que de hacerlo, demorarás también el resto de las actividades agendadas. Posterior a ello, debes ir por el vestido y el resto de los accesorios para alistarte. Ojalá puedas hacerlo con calma, para ello te aconsejamos dejar todos los elementos necesarios a tu alcance la noche anterior, a fin que no demores en su búsqueda.
En el día del casamiento, un vehículo estará dispuesto para trasladarte a la iglesia junto a tu padrino de boda. El novio llegará por separado acompañado de su madrina, ellos recibirán a todos los invitados para, posteriormente, esperarte en el altar para comenzar la ceremonia. En ese momento, deberás ingresar lentamente, y en caso que cuentes con pajes o damas de honor, ellos irán tras de ti evitando pisar la cola del vestido o sosteniéndola en el caso de los niños.
Muchas parejas optan solamente por realizar una ceremonia civil, aunque los preparativos son similares. Es decir, la jornada previa debes dejar toda la ropa y accesorios preparados para no retrasarte el día de la boda. Recuerden llevar al Registro Civil el carné de identidad y llegar a la hora programada, aunque en la actualidad es posible realizar el matrimonio en tu hogar o donde lo desees, siempre y cuando la dirección corresponda a la jurisdicción del oficial civil.
Ya en la boda, no te quedará más que celebrar y comenzar a disfrutar de tus primeras horas de casada. La idea es compartir con tus amigos y seres queridos para después partir de luna de miel. Después de todo, podrás reunirte con el equipo encargado de las fotografías y el video para seleccionar las mejores imágenes y tomas. El último consejo es en relación al vestido de novia, ya que si es arrendado, debes devolverlo cuanto antes. En caso que sea tuyo, puedes prestarlo o venderlo, aunque muchas mujeres prefieren guardarlo como recuerdo.
