¿Sabías qué el 40% de las mujeres aproximadamente, mantienen una cuenta de ahorro secreta? ¿Y qué sólo el 29% de los hombres hace lo mismo? Los resultados del estudio de ahorro de la universidad de Talca son sorprendentes, la capacidad de reserva del sexo femenino aumenta cuando están dentro de un matrimonio.
Según este estudio, las mujeres esconden sus ahorros por la necesidad de sentirse autónomas económicamente; mientras que los hombres mantienen cuentas secretas para emergencias y tener un respaldo económico en caso de necesidad de su familia –matrimonio-, o para ayudar a su madre, hermanos (as), y familiares lejanos.
A pesar de que ambas razones –tanto las femeninas como las masculinas-, son válidas, muchas veces esta especie de “infidelidad” se convierte en un conflicto que traspasa el ámbito de lo económico. Según la universidad de Denver, los matrimonios o parejas en su vida juntos, pelean más por dinero que por problemas domésticos. De hecho muchas parejas confunden dinero con cariño.
Para tener una buena relación en el matrimonio no se necesita compartirlo todo, sino que la base de esta relación es mantener cada uno su intimidad, compartiendo experiencias y dineros que han sido previamente establecidos. De esta manera cada uno podrá tener sus ahorros, y a la vez un fondo común para las cuentas y la mantención de los hijos.
La sociedad ha establecido el contrato del matrimonio como una relación de unión total, y sin la necesidad de tener cada uno su espacio, de hecho se piensa que al momento de casarse deben compartirlo y hablarlo todo. Gran error. De esta manera sólo se lograrán discusiones y conflictos dentro del matrimonio. Lo mejor para mantener una convivencia sana y sin discusiones, es mantener ese espacio íntimo.
Muchas veces puede sonar egoísta, pero si pensamos que esos ahorros “secretos”, son parte del mismo proyecto de vida, la relación evitará decepciones y futuros problemas. La confianza no significa decirlo todo, sino que la seguridad de que el otro necesita su espacio para poder realizarse como persona.
Fuente La Tercera (domingo 2 de mayo de 2010)
