Las uñas están compuestas de Queratina, una proteína dura, la que tiene una triple función en el cuerpo: además de fabricar el cabello y las uñas, es la misma proteína que forma la capa más externa de la piel (la parte que se puede ver).
Da igual lo que cada persona se haga en las uñas, cómo se las pinte o cuán largas las use, las uñas de todo el mundo están hechas del mismo material: Queratina. Aunque parecezca que las uñas de tus manos y tus pies empiezan a crecer justo donde las ves, en realidad ¡al interior hay muchas cosas relacionadas con las uñas! Las uñas empiezan en el lecho ungueal, una superficie plana que está debajo de tus uñas y se extiende 0,63 centímetros más allá de la parte visible.
El lecho ungueal está situado encima de los pequeños vasos sanguíneos que lo alimentan y le otorga a las uñas su color rosado. Cuando las células en la raíz del lecho ungueal comienzan a crecer juntas para producir la queratina, ¡nace la uña! Las capas de queratina se unen y la uña crece desde la raíz del lecho ungueal hasta la punta del dedo de la mano o del pie. En la mayoría de la gente, las uñas crecen muy despacio.
De hecho, las uñas que ves ahora probablemente no serán reemplazadas por uñas enteramente nuevas hasta dentro de seis meses o un año. Justo después de la raíz de la uña, donde ésta se junta con la piel, se encuentra la cutícula. Cada uña tiene una cutícula y éstas tienen la función de proteger a las nuevas células de queratina que salen para formar una nueva uña. Las cutículas pueden ser lisas o algo rugosas y generalmente es más fácil verlas en las manos que en los pies. Y si estás mirando las cutículas, no olvides buscar la lúnula (luna). Este el nombre que tiene la forma de la luna creciente de piel más pálida que hay debajo de la uña. Aunque cada uña tiene su propia lúnula, es más fácil verla en el dedo pulgar.
Las uñas son importantes porque contribuyen a proteger la punta de los dedos de las manos y de los pies. Y pueden facilitar hacer algunas cosas, haciendo de pinzas, por ejemplo.
TRATA BIEN A TUS UÑAS:
Las uñas se necesitan y es bueno mantenerlas sanas. Por fortuna, es fácil hacerlo. Debes cortarlas cada semana y no morderlas ni pellizcarlas. Se les debe dejar tranquilas, ya que morderlas o pellizcarlas podría provocar una infección. No recortes las cutículas, ya que protegen naturalmente las uñas y necesitan estar sanas para hacer bien su trabajo. Si utilizas productos químicos en el trabajo, asegúrate de usar guantes de goma, ya que los químicos pueden debilitar y dañar las uñas. Como las uñas de los pies crecen más lento que las de las manos, no necesitas cortarlas una vez por semana. Pero cuando las cortes, debes hacerlo en forma recta, no en curva, y no cortarlas mucho. Por último, si te gusta pintarte las uñas de las manos y de los pies, utiliza un quita esmalte suave, de lo contrario puedes debilitar y secar tus uñas.
EL LARGO DE LAS UÑAS:
Las uñas en buen estado pueden ser muy atractivas, ya que reflejan los hábitos individuales e higiénicos de cada persona, sean buenos o malos. Frecuentemente son las mujeres quienes otorgan especial importancia en cómo lucen sus uñas e invierten considerable tiempo y dinero en mantenerlas en excelentes condiciones. Además de la función cosmética, las uñas sirven para muchas cosas: nos ayudan a recoger objetos, manipularlos y soportan los tejidos de los dedos otorgándoles protección. También, muchas veces, las uñas reflejan algunas enfermedades o el estado general de una persona.
MAS ALLÁ DE LO QUE EL OJO VE:
Las uñas son producidas por células de los dedos de las manos y pies, las que se componen de queratina. Asimismo, las uñas están constituidas por diferentes partes, que incluyen:
• Plato ungueal: Es la parte visible de la uña.
• Lecho Ungueal: La piel donde reposa que está debajo de la uña.
• Matriz: El área por debajo de la cutícula.
• Lúnula: Constituye la área visible de la matriz, en forma de semiluna.
• Cutícula: Es el tejido que se repliega en el plato ungueal y continua a la base de la uña.
Las uñas, así como el cabello, crecen de la matriz. Las células más antiguas de crecimiento van siendo reemplazadas por nuevas células. El promedio de crecimiento de las uñas es de 0,1 milímetro diario; aunque esto depende de la edad y la herencia individual. Las uñas de las manos crecen más rápidamente que las de los pies. También las uñas crecen más rápido en el verano que en el invierno. Las uñas de la mano dominante (derecha o izquierda) crecen más rápido, y las uñas de los hombres crecen más rápido que las de las mujeres, con excepción las de las mujeres embarazadas. El crecimiento de las uñas puede alterarse con enfermedades, desequilibrios hormonales y el envejecimiento.
ENFERMEDADES COMUNES DE LAS UÑAS:
Debido a que se encuentran tan expuestas, las uñas se someten frecuentemente a traumas y abusos. Las alteraciones o enfermedades de las uñas alcanzan un diez por ciento de todas las enfermedades de la piel. La mayoría de las personas, al menos en una ocasión, nos hemos apretado los dedos con la puerta, golpeado contra muebles los pies o hemos tenido infecciones menores alrededor de las uñas. Muchos de estos pequeños problemas con el tiempo pueden afectar el crecimiento de las uñas. Algunos de estos traumatismos pueden requerir de tratamiento dermatológico especializado. Algunos síntomas en las uñas que pueden ser señal de problemas sistémicos o locales son cambios en el color o la forma, inflamación y dolor alrededor de la uña. También la presencia de líneas blancas, depresiones, dientes o elevaciones en la uña deben ser reportadas al dermatólogo.
MANCHAS BLANCAS:
Las manchas blancas en las uñas son muy frecuentes y vuelven a aparecer. Estas pequeñas manchas semicirculares resultan de traumatismos en la base (matriz) de la uña, donde las células de las uñas son producidas. No son motivo para preocupación y eventualmente tienden a desaparecer. Algunas veces los traumatismos de las uñas de los pies se deben a zapatos inadecuados o a alguna actividad deportiva.
NO-CRECIMIENTO DE UNAS:
El no crecimiento o detención en el crecimiento de las uñas es un problema usual. Las uñas del dedo gordo del pie, conocidas como uñas mayores, están particularmente envueltas. Son impropiamente llamadas “uñas recortadas” y son producidas por zapatos apretados o por la curvatura de la uña en el lecho ungueal. El crecimiento es doloroso y muchas veces se encarna e infecta. Es común en niños que están creciendo pero que no tienen ropa que les quede bien: “el niño crece pero la ropa no”.
INFECCIONES POR HONGOS (ONICOMICOSIS):
Las infecciones fúngicas implican la mitad de todas las alteraciones de las uñas y pueden ser muy difíciles de tratar. Es más frecuente en las uñas de los pies que en las de las manos, y a menudo ocasionan descolamiento o separación de la uña de su lecho, empeorando o favoreciendo mas infecciones. También se descascan, se emblanquecen y pierden su brillo o cambian de colores que van desde el verde a amarillo, marrón o negro. Pueden afectar la punta o la base de la uña. Generalmente el tratamiento es por vía oral y demora de tres a seis meses.
INFECCIONES BACTERIANAS:
Enrojecimiento, inflamación y dolor de la piel de la uña indican muchas veces infección bacteriana. La causa más común es un golpe en la uña o en la piel adyacente o frecuente exposición a agua o químicos.
TUMORES Y VERRUGAS:
Los tumores y verrugas pueden ser encontrados en distintos lugares de la uña. De cualquier modo, el plato ungueal puede deformarse o destruirse como resultado de una tumoración o verruga viral en crecimiento. Estos tumores se clasifican en cancerosos y no cancerosos (benignos). Los tumores benignos más comunes son las verrugas, infecciones virales que afectan la piel adyacente a la uña. Duelen mucho y frecuentemente limitan el uso del dedo afectado. El tratamiento es de destrucción, por ácidos como el Acido tricloroacético y el ácido nítrico, electrocoagulación, criocirugía o remoción quirúrgica. Otros tumores que pueden observarse en las uñas son los granulomas piogenicos y más raramente los tumores vasculares (gliomas) y la exostosis subungueal (tumor óseo).Entre los tumores malignos, el más importante es el melanoma, de color negro-azulado, que debe ser reportado inmediatamente al dermatólogo para su tratamiento.
PSORIASIS:
Es una enfermedad crónica de la piel caracterizada por placas eritemato-descamativas. De diez a cincuenta por ciento de las personas con psoriasis, y el ochenta por ciento de las personas que padecen de artritis asociada a Psoriasis tienen problemas en las uñas. Los signos más comunes son depresiones en dedal, deformidad o decoloraciones en las uñas. Las lesiones de Psoriasis en las uñas son más frecuentes en las uñas de las manos.
EL MAL HÁBITO DE COMERSE LAS UÑAS:
Comerse las uñas es un problema común, especialmente en los niños. Sin embargo puede perdurar hasta convertirse en adultos ansiosos. Este hábito (TIC) constituye una verdadera compulsión. El tratamiento implica desde uñas plásticas, productos con mal sabor aplicados en las uñas y tratamiento dermatológico-psicológico especializado.
La consecuencia de comerse las uñas no es solamente estética, sino que puede convertirse en una puerta de entrada para la transmisión de infecciones de la boca a los dedos y viceversa. También puede afectar nuestra habilidad de sujetar o tomar pequeños objetos y el sentido del tacto.
Existe asimismo el hábito de golpearse las uñas entre ellas o con otros objetos provocando también deformidades.
UÑAS ENCARNADAS:
Las uñas encarnadas pueden ser constitucionales, por efectos secundarios al uso de alguna medicación o por cortarse mal las uñas. Las uñas se deben dejar crecer y luego cortar de forma recta y nunca en forma redonda.
La uña se encarna lateralmente ocasionando dolor, infecciones y edema. Muchas veces el tratamiento debe ser realizado quirúrgicamente por el dermatólogo y nunca por podólogos sin experiencia.
Generalmente las alteraciones en las uñas responden muy lentamente a los tratamientos, ya que les cuesta absorber muy bien los medicamentos. Los tratamientos pueden ser quirúrgicos o no quirúrgicos. Los tratamientos quirúrgicos implican remover tumores o corregir anormalidades estructurales.
UNA VENTANA A LA SALUD:
Las uñas pueden revelar numerosas enfermedades sistémicas de una persona. Muchas enfermedades y condiciones serias pueden ser detectadas inmediatamente por cambios en las uñas. Los profesionales de la salud examinan con cuidado las uñas durante el examen físico.



