Limpieza facial paso a paso


La contaminación, el medio ambiente, el tabaco, los cambios de clima y un sin número de factores pones en riesgo día a día a nuestra piel, en especial al rostro. Es por ello que para preservar una piel joven, tersa y sana debemos procurar una limpieza adecuada.

Lo primero en considerar es que no todos los productos son para todas las pieles. Así como no todos los jabones servirán para limpiar adecuadamente nuestra cara. Por ejemplo, al utilizar un jabón de cuerpo en la piel del rostro corremos el riesgo de aportar mayor grasitud (cebo) o resequedad a esta zona, lo que a largo plazo contribuye al envejecimiento facial prematuro.

Para realizar una adecuada limpieza de tu rostro Belleza y Alma te guía paso a paso junto a Derma Piel, para conseguir diariamente una piel radiante y sana:

Paso 1: Limpia con agua

Como primer paso debes con pétalos de algodón empapados en agua tibia sacar los residuos de maquillaje y suciedad de tu rostro.

Paso 2: Elimina las células muertas

Procura exfoliar tu piel, junto con arrastrar la suciedad te permitirá liberar aquellas células muertas, una mayor oxigenación e hidratación de la piel. Esta tarea puedes realizarla con el apoyo de un Limpiador Exfoliante o tratamiento en gel de acción profunda que combata y anule las imperfecciones y las manchas. Exfolia, suaviza, limpia, refresca e ilumina tu piel.

Su uso es muy simple, con el rostro mojado masajear de forma suave y circular cada zona en especial en la nariz, su contorno y frente hasta formar espuma. Puedes aplicarlo de forma localizada (en aquellos puntos más propensos a la aparición de puntos negros o imperfecciones) o en toda la cara y cuello.

Si bien puedes utilizarlo todos los días, se recomienda restringir su uso en aquellas personas con pieles muy sensibles o con acné.

Paso 3: Aplica Tónico

Luego de la exfoliación y de un lavado con abundante agua debes tonificar tu piel para poder sellar los poros de forma correcta. Este proceso prepara tu piel para una mejor hidratación y absorción de nutrientes. Además, mejora el aspecto de tus poros al restaurar tu manto ácido.

Para ello utiliza un algodón preferiblemente delgado y agrégale el un tónico facial.  Primero en tu frente hacia afuera y hacia los lados. Luego en tu nariz hacia abajo. Continua con los pómulos hacia afuera y hacia arriba. En tu mentón hacia los lados. Finaliza en tu cuello y pecho hacia arriba.

Este complemento a la limpieza que te ayudará a minimizar el tamaño y apariencia de los poros. Deja tu piel fresca y limpia, y tonifica sin resecar.

Paso 4: Hidratar

Tu piel ya está limpia, es el momento de hidratar. No obstante, antes de colocar una crema en tu rostro déjalo reposar unos minutos. Consulta sobre la mejor opción par tu tipo de piel ya que si bien toda piel requiere de hidratación no será lo mismo para una piel seca que en una grasa.

En este último caso te recomendamos el uso de una crema hidratante de control de brillos, ideal para pieles grasas o con tendencia a engrasarse. Reduce de manera instantánea los brillos y ayuda a prevenir las imperfecciones, granitos y los poros abiertos.

Como las mañanas de toda mujer son muy atareadas, procura realizar estos cuatro pasos en la noche cuando tengas más tiempo para dedicar el cuidado necesario a tu piel.

Si mencionas a Belleza y Alma puedes hacerte una limpieza facial profunda por $8.990