Cuando se acerca el verano no debemos olvidar que nuestra piel, el órgano más visible y más grande nuestro cuerpo, necesita de nuestros cariños y cuidados, por eso te decimos como cuidar la piel en verano si sufres de acné.
Hay que prestar especial atención al acné. Las pieles grasas suelen presentar estas inflamaciones de los folículos pilosebáceos de la piel, sobre todo en la adolescencia y en los primeros años de la edad madura.
El acné aparece cuando las glándulas sebáceas secretan más grasa de la normal y ésta se endurece en el camino de salida hacia la superficie cutánea, quedándose en la raíz de un vello.
Hay algunas cosas que pueden favorecer la acumulación de acné como el trabajo en una cocina u en una lavandería. Por otro lado, no está demostrado que haya alimentos que estimulen su aparición. Sin embargo, estos no son los temas que nos ocupan hoy.
Llega el verano y si estamos en tratamiento dermoestético con ácido glicólico o farmacológico con isotretinoína para combatir el acné, debemos huir del sol. Normalmente, el primero lo haremos con una esteticista que contará con una formación específica para la correcta manipulación de esta sustancia y nos advertirá de que no debemos exponernos al sol.
El segundo, requiere de la prescripción de un dermatólogo y suele comenzar en los meses de frío para que, una vez iniciada la temporada estival podamos salir a la calle con una piel renovada y bien protegidas por un bloqueador solar con un factor de protección, mínimo, de 35.
En el resto de casos de acné, las recomendaciones son: limpieza diaria de la piel con productos específicos, exfoliación de la piel dos veces por semana, uso de una crema hidratante reguladora de la grasa, evitar el uso de fijadores para el cabello que tengan ingredientes grasos y beber agua en abundancia.
Contrariamente a lo que se piensa, el verano no le sienta bien a las pieles con acné. Después de la exposición solar diaria, la sequedad inicial de los granos es seguida por una explosión rabiosa de espinillas. Por eso cobra doble importancia exfoliar un mínimo de dos veces semanales nuestro cutis; una vez cada quince días el resto del cuerpo; e hidratar ambos con los productos más adecuados. En el caso de la piel del rostro cremas y geles específicos; en el caso del cuerpo, un gel de aloe vera.

