Si bien es cierto que tu novio y tú son los protagonistas del día, tu vestido atraerá muchas miradas y la atención general, además de que querrás lucir impecable en el día más importante de tu vida y por eso te explicamos cómo elegir el vestido de novia perfecto.
En Belleza y Alma nos dimos a la tarea de investigar sobre los temas más relevantes al momento de elegir un vestido de novia adecuado para ti:
Distintas opciones para la adquisición de un vestido
Preguntas para hacer a la tienda
Elige el vestido según tu tipo de cuerpo
No olvides considerar el lugar donde se llevará a cabo
Piensa en la temporada del año
Al elegir la tela piensa en el color de tu piel
Opciones para la adquisición de tu vestido de novia:
Lo más importante es tener un presupuesto asignado a este ítem ya que te encontrarás con que hay muchas opciones para adquirir tu vestido y rangos de precio.
- Confección del vestido de novia a medida: desde $450.000 hasta $1.800.000
- Compra de un vestido nuevo: desde $100.000 hasta $3.000.000
- Arriendo del vestido: desde $70.000 hasta $500.000
- Compra de un vestido usado: desde $100.000 hasta $1.200.000
Preguntas para hacer en la tienda:
No olvides tomar en cuenta los siguientes puntos y hacer una lista de preguntas con respecto al precio de tu vestido:
- Cuando optas por usar un velo asegúrate que lo adecúan en la misma tienda, no querrás tener que llevar tu vestido para elegir el velo o para arreglarlo de modo que quede de acuerdo al largo y a la forma del vestido.
- Verifica si en la misma tienda arreglan el largo del vestido en caso de ser necesario, pero para evitar tener que volver una y otra vez con tu vestido cuando lo compres usa zapatos de altura similar a los que usarás el día de tu boda.
- Informate sobre el presupuesto de antemano, ellos deberán adecuarse a tus posibilidades y no al revés.
- Pregunta si el precio incluye arreglos de ultimo minuto, cuántos, que días y en qué horarios los hacen.
- Una de las primeras preguntas que debes realizar es con cuánta antelación deberás mandar a hacer el vestido y cuanto demoran en entregarlo.
- Cuándo lo entregan, te dan una bolsa o caja adecuada para guardarlo, tienes que ir a buscarlo o lo envían a tu casa.
- Si es arrendado pregunta si ellos lo entregan y lo recogen, si incluye arreglos, si deberás entregarlo limpio o ellos corren con este gasto y si deberás llevarlo tú o ellos lo retiran posteriormente.
- Consulta si se puede hacer una sesión de prueba con la lencería, los zapatos, el peinado y ojalá el maquillaje, si no permiten esto para evitar manchas en el vestido, hazlo con lo demás.
- Pide cotizaciones impresas.
- Infórmate sobre la política de cancelaciones.
Elige el vestido según tu tipo de cuerpo:
Si tienes forma de pera: Cuerpo fino en la parte de arriba, más bien redondo en la parte de abajo, con tendencia a retener líquidos en muslos y caderas.
Ventajas: una figura sensual y femenina.
Evita: Utilizar muchos plisados o vuelos ya que puede hacer que visualmente aumentes unos 10 kg. Si decides usarlos, que partan de la cadera hacia abajo y que la parte de arriba ayude a aplanar tu vientre y resaltar el escote. Lo más recomendable es un escote barco que es aquel que forma una línea recta por debajo de la clavícula dejando al descubierto los hombros y es igual por detrás, puedes llevarlo liso si tienes mucho busto o agregar algún encaje, listón o piedras si eres mas bien de busto pequeño, la idea es equilibrar y armonizar tu figura.
Prefiere: El movimiento, un vestido con corte imperio te favorecerá mucho, acentuando tu busto y resaltando tus curvas con delicadeza. Una opción para la boda civil sería un traje de dos piezas, con una chaqueta larga ajustada y pantalones rectos y holgados.
Si tienes forma curvilínea: Cuerpo con formas muy femeninas: curvas arriba, abajo y una cintura marcada, pero por otro lado no tienes mucha musculatura, deberás cuidar brazos, muslos y nalgas, particularmente.
Ventajas: Es una figura que te permite elegir prácticamente lo que desees cuidando siempre que sea cómodo y te permita libertad de movimiento.
Evita: Acabar con tu silueta usando vestidos voluminosos que harían desaparecer tus curvas, pero tampoco elijas algo demasiado ajustado pues tampoco es muy atractivo para un vestido de novia, déjalo para otra ocasión.
Prefiere: Un corsé que moldeará tu figura aplanando el abdomen y haciéndote lucir bella con un corte princesa para la falda. Un vestido de tubo que enmarca tu figura de manera sutil.
Si tienes forma de pera invertida: Una espalda ancha, pecho generoso, pero las caderas angostas y piernas finas.
Ventajas: Podrás disimular con varios tipos de estilos así que elige el que mejor te acomode.
Evita: Ajustar mucho el área de la cintura o un escote muy prominente adelante o atrás.
Prefiere: Todo lo que atraiga la atención a la parte baja del cuerpo: faldas asimétricas, anchas o que muestren sutilmente la rodilla o pantorrilla mientras bailas, desvía la atención de tu pecho, opta por un corte princesa, imperio o tipo A, es mejor darle paso a la sobriedad y las líneas verticales. Para el escote prefiere el tipo V que caiga para darle finura a los pechos.
Para todas: Lo mas importante es elegir un vestido con el que te sientas cómoda, puedas bailar y caminar libremente, que resalte tus mejores atributos y desvíe la atención de lo que no te gusta tanto de tu cuerpo.
Cuando vayas en busca de un vestido te recomendamos que hagas una lista de las tiendas, dirección, modelo y opinión para que después no termines hecha un lío.
No olvides que la parte de atrás del vestido resulta tan importante como la de enfrente, después de todo durante la ceremonia religiosa estarás dando la espalda todo el tiempo, elige algo que favorezca tu figura y vaya acorde al resto del conjunto.
Elige el vestido según el lugar donde se llevará a cabo la boda:
Recuerda que la comodidad es importante y por esto deberás pensar en el suelo del lugar, si es al aire libre y si es de día o de noche.
Lo más cómodo para elegir el vestido que prefieras es llevar a cabo la fiesta en un salón donde el suelo es uniforme y estás protegida del clima, pero en el verano es común realizar las bodas en jardines o incluso en la playa, por eso te damos los siguientes consejos.
Si es al aire libre evita las telas pesadas, prefiere las telas con movimiento y ligereza, sobretodo si hace mucho calor, pero no olvides llevar un accesorio para complementar tu atuendo para el atardecer, cuando suele bajar la temperatura unos cuantos grados.
Una chalina es una excelente opción y para evitar que se mueva o se caiga puedes llevar un hermoso prendedor que haga juego con tus aros.
También recuerda que los zapatos deben ser tus aliados y no tus enemigos, comprueba que el suelo no resulte muy resbaloso o que el taco no se hunda en la arena o el pasto, de preferencia lleva un par extra que te resulte cómodo para bailar.
Piensa en la decoración, si es muy formal o semi formal, que tu vestido resalte pero que se vea dentro del contexto y tampoco olvides los accesorios del novio, si lleva corbata, faja, pañuelo y el color de éstos o si ha optado por algo menos formal.
Elige el vestido según la temporada:
Una vez más si la boda se lleva a cabo en un salón no importa tanto el clima porque seguramente será climatizado, pero recuerda llevar un suéter, paraguas o cualquier otro accesorio apropiado para el camino del auto a la iglesia y al salón.
Definitivamente no quieres arriesgarte haciendo la boda al aire libre en primavera, otoño o invierno, cuando los días resultan caprichosos y cambiantes, prefiere los días de verano de diciembre, enero y febrero si es que te inclinas por hacer tu boda en un jardín o la playa.
No dejes de aplicar bloqueador solar porque estarás muchas horas bajo el sol.
Elige el vestido según el color de tu piel:
Si eres muy blanca o morena la tonalidad de la tela a elegir será distinta, hay tonos aperlados, crema, rosados, amarillos y no todos se ven igual, procura pensar también en la luz del lugar, si es luz natural o artificial pues la tela toma un tono distinto bajo diferentes tipos de luz.
Si eres atrevida e innovadora quizás elijas un moño o una flor en un color distinto al blanco o bien un vestido de color en lugar de ir por uno blanco, al elegir esta opción también es recomendable hacer la prueba de color.
Si tienes piel: oscura y con tonos amarillos
Opta por: Color crudo
Si tienes piel: oscura y con tonos rosados
Opta por: Marfil, aperlado o crema
Si tienes piel: bronceada y con tonos amarillos
Opta por: Chamapaña que es un blanco con tono rosado
Si tienes piel: blanca amarilla
Opta por: Champaña, blanco natural que es menos brillante, tonos azules o verdes
Si tienes piel: blanca rosada
Opta por: Marfil, aperlado, crema o blanco puro, y si eliges este último da unos toques de color con un accesorio en rojo o en el color de la corbata de tu novio, seguro no pasas desapercibida!
Si te es posible fotografía un trozo de tela junto a tu brazo bajo la luz más parecida posible a lo que se utilizará el día de la boda, así tendrás una clara idea de cómo se aprecia a lo lejos.
Para después de la boda: Seguramente querrás mantener tu vestido en las mejores condiciones si es que te lo quedas, por ello te recomendamos que posteriormente de llevarlo a limpiar en seco, elijas una caja o bolsa apropiada, envolverlo en papel de seda azul claro para evitar que los rayos del sol traspasen y dañen la tela, ponerle unas bolsitas de naftalina para evitar la humedad (como las que vienen en los zapatos nuevos) y no olvides sacarlo cada año aproximadamente para que la tela respire y se oree, tus nietos te lo agradecerán!













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