El pelo: parte fundamental de nuestro cuerpo


El cabello es una parte fundamental de nuestro cuerpo. Está compuesto por queratina, una proteína dura que tiene una triple función en el cuerpo: además de fabricar el cabello y las uñas, forma la capa visible de la piel.

Aunque la cabeza es el lugar donde prepondera, tenemos pelo en todo el cuerpo, lo creas o no. De hecho, las únicas partes del cuerpo humano donde no lo encontramos son los labios, la palma de las manos y la planta de los pies.

Tenemos dos clases de pelo: el pelo grueso y áspero que cubre la cabeza, forma las cejas y es muy fácil de ver; y un tipo de vello que cubre todo, siendo más fino y normalmente no tan obvio –es más suave y, en muchos casos, mucho más claro que el pelo de la cabeza. Generalmente es muy fácil ver el vello en los brazos y las piernas, pero puede que tengas que fijarte un poco más en sitios como los nudillos o las mejillas. A veces, es más fácil sentirlo que verlo: al pasar suavemente la punta de los dedospor las mejillas es posible sentirlo.No todos los pelos son iguales. Cada tipo de pelo tiene su propia función. Por un lado, el pelo áspero y grueso es el que protege la cabeza manteniéndola caliente y sirviendo de amortiguador. Las cejas son un ejemplo: no sólo sirven para moverlas, en realidad protegen los ojos. Cuando hace mucho calor y la frente se llena de sudor, las cejas impiden que el sudor se meta en los ojos. Por otro lado, está el pelo más suave (vello) del resto de tu cuerpo que ayuda a ajustar la temperatura de éste. Cuando tienes frío y se te pone la carne de gallina, los pelos se  ponen de punta para ayudar a retener el calor. Y cuando sudas, el pelo responde poniéndose plano en la piel para mantenerla fresca.

¿De dónde sale el pelo?

Tanto el cabello de la cabeza, como el de los brazos o tobillos, sale de la piel de la misma forma. Cada pelo nace de una raíz, un lugar debajo de la piel donde las células se unen para formar la queratina. La raíz está dentro de un folículo, que es un pequeño conducto en la piel. Cuando el pelo va creciendo, empieza a desarrollarse desde la raíz y sale del folículo a través de la piel y hasta que llega a verse. Los pequeños vasos sanguíneos en la base de cada folículo alimentan la raíz del pelo para que continúe creciendo. Pero una vez que está en la superficie de la piel, las células ya no están vivas, por lo que el pelo que se encuentra en la superficie está muerto.

Casi todos los folículos de cabello son glándulas sebáceas, las que producen grasa, haciendo que el pelo brille y sea un tanto impermeable. Como la parte visible del cabello está muerta, esta grasa es bastante importante, ya que hace que el pelo tenga buen aspecto y lo acondiciona.

El pelo de hoy desaparece mañana

Si tuvieras que adivinar cuantos pelos hay sólo en tu cabeza, ¿qué dirías? ¿500? ¿2000? ¿10.000? Bueno, sigue participando: ¡la cifra correcta sobrepasa los 100.000! Cada cabello que tienes en la cabeza crece durante 2 a 6 años. Posteriormente, descansa unos meses y se prepara para volver a crecer. Si no cortaras tu cabello, puede crecer hasta tener 1,5 metros de longitud. ¡Es como la misma distancia de cinco cuadernos puestos en fila uno al lado del otro! Si todos estos miles de pelos crecen y crecen, quizás te preguntes ¿cómo es que no tenemos una gran mata de pelo? En primer lugar, porque el pelo crece muy lentamente: sólo 1,25 centímetros cada mes. En segundo lugar, el cabello se cae. Cada día pierdes entre 50 a 100 pelos; esto sucede mientras te lo lavas, cuando lo cepillas o te peinas, o simplemente, cuando estás sentada. Una vez que un pelo completa su crecimiento, se cae. Un nuevo cabello que crece de la raíz pronto lo sustituye. Este ciclo de crecer, descansar, caerse y sustituir el cabello que se ha caído ayuda a mantener una cantidad apropiada de cabello en tu cabeza.

Castaño, liso, negro, ondulado…

Rubio, liso o canoso… sea cual sea la palabra utilizada, ¡todas describen el tipo de cabello! El tipo y color de tu pelo depende de dos cosas: de los folículos de tu cabello y de la Melanina. En caso de tener folículos grandes, hay muchas probabilidades de que tu cabello sea muy grueso. Si los folículos son pequeños, tu cabello será más fino. Y si alguna vez te has preguntado por qué algunas personas tienen un cabello muy rizado mientras que otras tienen un cabello totalmente liso, eso se debe la estructura de los folículos del cabello, que determina su forma.

El color del cabello proviene de la Melanina, la sustancia que le da tanto al cabello como a la piel su pigmento. Cuanto más claro tenga alguien el cabello, contiene menos Melanina. Por esta razón, una persona con cabello castaño o negro tiene mucha más Melanina que una persona rubia o pelirroja. Al ir envejeciendo, las personas pierden el pigmento de la Melanina, lo que hace que su cabello se torne gris o blanco. También ocurre que, a menudo, el color de piel de la persona va con el color de su cabello. Por ejemplo, muchas rubias tienen piel clara, mientras que muchas personas de piel más oscura tienen el cabello castaño o negro. Y no hay que olvidarse de los genes: generalmente, el color del pelo se determina por el color del cabello de uno o ambos padres.

Cómo cuidar el cabello

Las funciones del cabello son varias, entre ellas mantiene el frío o el calor y además nos protege. Por ello, su cuidado es muy importante y, por fortuna, bastante sencillo. Cuando te laves el pelo, utiliza un buen champú y agua tibia. Comienza a formar espuma usando la yema de los dedos y no las uñas. A algunas personas les gusta usar un acondicionador o bálsamo para dar al cabello un cuidado adicional y muchos champús vienen con uno incorporado; cualquiera es adecuado. Tienes que asegurarte de enjuagar el pelo con abundante agua limpia. Cuando tu cabello esté húmedo, no lo frotes demasiado fuerte con la toalla y emplea una peineta de dientes anchos para desenredarlo suavemente y evitar quebrarlo. Cuando esté seco, puedes mantenerlo feliz cepillándolo o peinándolo suavemente; no tires de los nudos ni lo peines demasiado fuerte. Y si te gusta llevar el cabello recogido en una cola o en trenzas, asegúrate de que no esté muy apretado, ya que podrías hacer que el pelo se quiebre o incluso que se irriten los folículos, lo que causaría una infección en el cuero cabelludo.

Algo asombroso:

Otra gran forma de tener un pelo bonito y brillante no depende de ningún champú o acondicionador: ¡depende de lo que comes! Esto no significa que tengas que frotarte el cabello con brócoli, sino que los alimentos sanos ayudan a que el cabello se conserve saludable. Una buena dieta, rica en nutrientes, puede actuar desde dentro para que tu cabello luzca maravilloso.