Si el verano y el sol dejaron marcas en tu pelo, aquí te damos la solución. Los lavados con agua muy caliente, el rizador, la plancha, el secador y los tintes van dejando huellas en tu cabello, por eso, si quieres lucir un pelo sano y lleno de vida, lo más importante es que aprendas a cuidarlo y tratarlo como una parte importante de tu cuerpo.
1. Encontrar un profesional capacitado. Consigue los consejos de un estilista para el corte, color y tratamientos. Un tratamiento que está causando alto impacto en las peluquerías es la cauterización capilar o molecular, esta técnica traída desde Brasil ayuda en los procesos de tinturado excesivo, alisado o rizado, donde el abuso de estas técnicas debilitan la fibra capilar y convierten tu pelo en opaco y quebradizo.
2. Utiliza productos de calidad garantizada. Esto ayuda a que tu pelo se mantenga sano y bien cuidado, también es recomendable utilizar ampollas de hidratación o reconstrucción, según la necesidad de tu cabello y no abusar de las tinturas ni del calor excesivo.
3. Protege tu pelo. Evita el uso de planchas y rizadores, pero también del cepillado excesivo, del roce con la toalla y de los peinados muy rígidos. Para evitar el quiebre, se recomienda el uso de cepillos con celdas naturales y la aplicación de mascarillas para el cabello. Al momento de cortar el pelo, es necesario tener ojo con el tipo de tijera: hay que asegurarse que éstas sean especiales para el pelo si no queremos exponernos al quiebre prematuro.
4. Hace del cuidado de tu pelo una sesión de belleza. Al igual que tu rostro, el pelo necesita la misma preocupación. Lávalo día por medio con el shampoo, bálsamo y cremas adecuadas para tu tipo de cabello, recuerda que si tienes el pelo graso, no debes masajearlo en exceso. Además, la forma óptima para el uso del acondicionador, es desde las puntas hacia arriba, hasta cinco centímetros antes del cuero cabelludo, de esta manera evitamos la producción de grasa y mantendremos el pelo limpio por más tiempo.
5. Potenciar la belleza natural de tu cabello. Como ya te hemos dicho, evita el uso excesivo de la plancha, rizador y secador. En invierno, el uso del secador es casi inevitable, pero para evitar dañar el pelo, gradúa la temperatura del aire dejándolo tibio. Siempre después de darte un baño, termina con un chorro de agua fría. Utiliza cremas para el control del calor. Una vez seco, aplica unas gotas de cera para el pelo, ésta fomenta el brillo y la sensación de ligereza.

