Mitos acerca de los animales de refugios

Es común que al momento de adquirir una mascota, queramos que sea un cachorro, con pocos meses de vida, y ojalá de raza. Sin embargo, hay que abrir los ojos a otras opciones, como los refugios de animales, que se encargan de recoger mascotas abandonadas y los cuidan, esperando que otra familia se preocupe de ellos y los quiera como se lo merecen.

Lamentablemente, estos animales que viven en refugios deben soportar una serie de estigmas, y que hacen que el público en general pase por alto la adopción de estas mascotas. Por eso, en Belleza y Alma te derribamos algunos de los mitos acerca de estos animales, a ver si al momento de pensar en tener una mascotas, piensas mejor en adoptar en vez de comprar una…

– Los animales que viven en refugios fueron abandonados por una razón. Contrariamente a la creencia popular, las mascotas de los refugios no tienen un problema que los haga indeseables, sólo tienen mala suerte. De hecho, lo más seguro es que la mascota que vive en un refugio esté ahí porque su dueño tenía problemas, no porque la macota en sí fuera uno. 

Una razón común para “abandonar” una macota, es porque el dueño se va a mudar de su casa y ya no va a tener tiempo o espacio para seguir manteniendo a su mascota. Otras razones comunes incluyen la aparición de alergias, la incapacidad de una persona de edad avanzada para el cuidado de la mascota y, más común actualmente, los problemas financieros. 

En su mayor parte, el hecho de que un animal ha sido abandonado revela mucho acerca del antiguo dueño. 

– Nunca sabes lo que te llevas cuando adoptas un animal de refugio. No hay secretos en lo que respecta a los animales domésticos que viven en los refugios: Lo que ves es lo que te llevas. Si ves que un perro es enojón y está constantemente gruñendo a lo que se le cruza, las probabilidades son que él actuará de esta manera en tu casa, y lo mismo ocurre con un gato que está en constante ronroneo. 

Los animales que se encuentran en los refugios tienden a ser adultos, por lo que sus personalidades ya están más desarrolladas y sus rasgos de conducta son más fáciles de detectar que los de los cachorros o gatitos. Por eso, depende de ti eliminar cualquier conjetura y prestar atención a las interacciones del animal. 

– Los animales que viven en refugios son más enfermizos. Es verdad que los animales que viven en refugios no son invencibles cuando se trata de una enfermedad, pero, para ser justos, tampoco lo son los animales comprados en tiendas de mascotas o criadores. 

Además, los refugios sí toman medidas para garantizar a sus animales gocen de buena salud. Por supuesto, los refugios no pueden garantizar la salud a largo plazo de un animal – ni los criadores pueden, en todo caso. Así que cuando visites un refugio, pregunta para determinar el estado de salud de tu potencial mascota y qué tipo de programas médicos tienen en el lugar. 

– Es imposible encontrar animales de raza en los refugios. Sólo porque tengas en mente tener un animal de raza pura no significa que haya que descartar la posibilidad de encontrarlo en un refugio. Es posible encontrar razas puras, aunque puede que tengas que mirar un poco más.

– En los refugios de animales sólo hay perros y gatos. ¡No! Depende del lugar al que vayas qué es lo que vas a encontrar. Con una cuidadosa investigación, podrás encontrar a la mascota de tus sueños – ¡siempre y cuando sea legal! 

– Al escoger una mascota, los cachorritos y gatitos pequeños son la mejor opción. Los perritos y los gatitos son adorables sin lugar a dudas, pero como cualquiera que haya encontrado a su par de zapatos favoritos masticados sabe, pueden requerir una gran cantidad de tiempo, paciencia y energía. Por otro lado, las mascotas adultas a menudo son menos exigentes: A pesar de que todavía suelen requerir algún tipo de formación, por lo general no requieren supervisión constante. 

Sin embargo, muchos temen que no serán capaces de formar el mismo vínculo con un animal más viejo como lo harían con un gatito o perrito. La verdad es que a pesar de las mascotas rescatadas pueden exigir un período de ajuste, por lo general prosperan cuando son colocados en hogares amorosos.



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