Respiración Holotrópica

La respiración holotrópica es una técnica terapéutica que permite a las personas que la practican acceder a diferentes estados de su conciencia. Fue desarrollada por dos psiquiatras: Stanislay Grof y Cristina Grof. El objetivo, es la auto exploración y la introspección con el fin de alcanzar la sanación física y mental.

Los estados de conciencia a los que se accede mediante la respiración holotrópica tienen que ver con la primera infancia, el nacimiento e, incluso, la vida dentro del vientre materno. A partir de estas experiencias, la persona alcanza más autocomprensión y conoce la raíz de sus problemas emocionales, sus patrones de comportamiento, etc.

El método de la respiración holotrópica consta de 5 elementos:

  • Dinámicas de grupo
  • Intensificación controlada de la respiración
  • Música evocativa
  • Trabajo enfocado en el cuerpo
  • Dibujo expresivo.

Sólo de esta manera se consigue ampliar el proceso psíquico de la persona lo que desencadenará una sanación natural. Sin embargo, es conveniente tener un acercamiento teórico a la materia para comprender sus fundamentos y beneficios.

Beneficios de la Respiración Holotrópica

  • Se trabaja sobre la propia valoración personal, investigando los sentimientos más profundos y descubriendo su propio interior.
  • Se puede acceder a las capas más profundas de la psique, como son los episodios olvidados o reprimidos, memorias corporales y sensoriales, sensaciones físicas, emociones vinculadas con las vivencias importantes, aspectos del inconsciente personal, memorias celulares, lo relacionado al nacimiento, etc.
  • Se aprenden cosas que no se sabían de uno mismo.
  • Se mueven las energías bloqueadas, se potencia la creatividad y se aumenta la autoestima.
  • Ayuda a resolver enfermedades de origen psicosomático.
  • Favorece a superar traumas, ansiedades y la depresión.
  • Se reduce el estrés, la tensión y se logra una relajación profunda.
  • Se mejora la concentración y la práctica meditativa.
  • Carga al cuerpo de buenas energías y lo revitaliza.

Debe realizarse bajo la supervisión de un terapeuta quien observa y ayuda a las personas que están en la terapia, pero sin interrumpirla.

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