Muchas veces nos hemos preguntado cuán efectivas son las dietas, sobre todo si dicen que son milagrosamente rápidas, y que nos ofrecen resultados en poco tiempo, muchas veces ponemos en riesgo nuestra salud y lo que es peor nos lleva a enfermedades alimentarias que no estaban previstas y que empeoran nuestra salud física y mental, y que de bajar de peso, mas bien nos bajan las defensas y nuestro organismo también se resiente y que lógicamente nos sentimos mal, a continuación un informe acerca de que dietas y que daño nos producen en el organismo si tratamos de seguirlas sin ayuda de especialistas, como es el caso de los nutricionistas quienes son los profesionales que deben recomendarte que debes hacer para perder peso y grasa en la manera más adecuada, ahora también debes saber que no todos ellos son buenos profesionales sin desmerecer su título algunos no ofrecen soluciones muy “criteriosas” debes fijarte que ellos te ofrezcan bajar de peso de acuerdo a tus factores personales de salud y de tu organismo, “en equilibrio”.
¿Cómo detectar una dieta “milagrosa”?
Es fácil detectar una dieta rápida o dieta milagro, si te prometen perder más de 5 kilos en un mes, sin esfuerzo y anunciándote que es una dieta totalmente segura y sin riesgos para la salud, es una dieta irresponsable con la salud.
La AESAN clasifica tres grandes grupos de dietas rápidas:
Dietas hipocalóricas desequilibradas: en estas se incluyen la dieta de la Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote, caracterizado por una rápida ganancia de peso, que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular. Esto obedece a que el metabolismo se adapta a la disminución drástica de la ingestión de energía mediante una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosas deficiencias en nutrientes, sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.
Dietas disociativas: Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingestión de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como fuente de energía con la disociación. Esta teoría carece de fundamento científico y los resultados obtenidos sólo obedecen a un menor consumo de energía. Además, este tipo de consumo es casi imposible porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas o hidratos de carbono.
Dietas excluyentes: se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser: I) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como la Dieta Dr. Prittikin y la Dieta del Dr. Haas; II) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante; III) ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo.
Como ves deben ser las dietas que vayan de acuerdo a los beneficios que nos entreguen en vez de empeorar nuestra salud, y si es una buena dieta enriquece nuestra vida saludable.
FUENTE: http://www.gastronomiaycia.com/2009/06/29/dietas-rapidas/
