Si sólo esperas poder salir con otro hombre, eres una entre muchas, pues al igual que los hombres, las mujeres también engañan. He aquí lo que fomenta la tentación en estos días y la forma de oponerse a ella.
Las últimas cifras son a partir de una encuesta de comportamiento en América: un 15 por ciento de las mujeres menores de 35 años dicen haber engañado a sus esposos –lo que es sólo la punta del iceberg-. Y Probablemente el número sea mucho más alto que lo que se refleja en las estadísticas.
Algo, claramente, está estimulando este deseo y muchos expertos lo atribuyen a un cambio radical en nuestra visión del sexo.
Las mujeres por fin se sienten con derecho a sentir placer -algo que durante siglos fue de reservado para los hombres- así que buscarlo fuera de la relación ya no es un tema tabú si se ajustan a las necesidades que su pareja no está cumpliendo. Los matrimonios entre celebridades que no tienen ninguna impunidad y los sitios web en que se promueven las aventuras extramaritales han vuelto extraña la idea de la monogamia.
Para agravar esa licencia de infidelidad, está el nuevo mundo de la seducción. Hoy en día, las mujeres pasan más que nunca en el trabajo, les demanda demasiado tiempo. Esto puede estar lleno de tentaciones como un “esposo” en el trabajo o un chico lindo en el bar del hotel. Los viajes de negocios y el pasar menos tiempo con la pareja está relacionado con una probabilidad más alta de estas situaciones. Incluso en la casa, una mujer tiene acceso a cualquier persona y ve en línea a todo el mundo. ¿El chico que se te escapó? Está a tu alcance en Facebook. Además, la tecnología hace más fácil que nunca el cubrir una noche de encuentros –un simple mensaje de texto que diga “Todavía en el trabajo, ¡te echo de menos!”- y estás lista.
No son sólo las oportunidades las que atraen a las mujeres. La cultura actual también alimenta la mentalidad de ser infiel. Así como queremos el bolso a la moda, las mujeres quieren mejorar sus relaciones. Por otro lado, más que nunca hay menos hombres graduados de la universidad en proporción a las mujeres, así que, de repente, las mujeres se conforman con hombres de poca educación. Los estudios muestran que si una mujer siente que puede hacerlo mejor, se siente con más derecho a descarriarse. Además, la mayoría de edad se suma a ese deseo de novedad. Tú
puedes tener una vida salvaje y pensar en encontrar a un hombre que no quiera jugar, pero incluso con un gran tipo, es muy difícil permanecer fiel cuando estás tan acostumbrada a la variedad y la libertad.
Pero hay esperanza para el amor duradero. Las investigaciones muestran que si haces un esfuerzo para reforzar tu relación haciendo cosas nuevas con tu chico, podrás ignorar la tentación. Todo lo que promueve el tiempo y el aprendizaje conjunto, como tomar una clase de cata de vinos, pone la relación en tierra firme. Y asegúrate de pasar muchas horas en la cama con él. Mientras más sexo tienes, más lo anhelarás -con él y sólo con él-.
