¿Por qué utilizar ampolletas de bajo consumo?


Las lámparas fluorescentes o LED, son más caras que las ampolletas normales, pero duran de 8 a 10 veces más, además sólo necesitan la cuarta parte de energía para dar la misma luz que las ampolletas normales, y generan menos calor, ya que no necesitan la incandescencia de las demás.

Ventajas

  1. Como dijimos arriba, las ampolletas de bajo consumo reducen el calor que las otras ampolletas comunes. La mayor parte de la energía la convierten en luz, no en calor.
  2. Usan entre un 50 y 80% menos de energía que una bombilla normal, por lo que tu bolsillo te lo agradecerá. Si una bombilla incandescente consume 100 vatios, una lámpara de bajo consumo ocupará 22 vatios.
  3. Se reduce en más de media tonelada la producción de CO2 arrojada en el ambiente, por ejemplo si una bombilla de 18 vatios se usa en lugar de una incandescente de 75 vatios, se genera un ahorro de 570 KWh a lo largo de toda la vida útil de la ampolleta. Imagina si cambiaras toas las ampolletas de tu casa, o si tu barrio se pone de acuerdo para cambiar todos los tipos de ampolletas.
  4. Las bombillas de bajo consumo pueden durar incluso hasta 10 años, dependiendo de la marca y aunque cuestan un poco más, la inversión se recupera al cuarto mes, cuando las boletas indican que ha habido un bajo consumo de energía y el precio de ésta lo demuestra.
  5. Las bombillas incandescentes convierten el 2,6% de la energía en luz visible, en cambio las fluorescentes dedican el 15% de la energía a dar luz.
  6. Aun mejor que las bombillas de bajo consumo son los emisores de luz o LED.

Desventajas

  1. Contienen mercurio, lo que las hace peligrosas para el medio ambiente y la salud de las personas.
  2. Si se rompe la bombilla hay que evacuar la sala por al menos un cuarto de hora.
  3. Son un poco más caras.
  4. Poseen una elevada irradiación electromagnética.

Sin embargo y aunque el mercurio es muy tóxico, algunos expertos dicen que manteniendo las precauciones adecuadas, como eliminando las ampolletas en una bolsa plástica, y manipularlas con guantes en caso de que se hayan roto, es suficiente para prevenir cualquier enfermedad proveniente del mercurio. En sí, estas ampolletas son más beneficiosas que perjudiciales para la salud.