Relájate, toma un baño de tina


Tomar baños de tina es un placer, pero cuidado con los efectos negativos que pueden provocar en tu piel.

No hay nada más relajante que un baño de tina, esos regaloneos que nos damos de vez en cuando no sólo le hacen bien a nuestro cuerpo, también a nuestro ánimo y a tu autoestima. Si lo preparas con cuidado obtendrás un ambiente agradable y además barato. Ninguno de los cosméticos que uses tiene que ser caro, puedes usar aceite de almendra puro, aceite de oliva, sales de baño naturales, o humectantes sin perfumes para evitar cualquier posibilidad de irritación.

De hecho, los perfumes pueden irritar gravemente tu piel si eres muy sensible. Si utilizas aceites y sales de baño perfumados, la fragancia puede sensibilizar mucha la zona vaginal, y otras partes del cuerpo.

Los únicos beneficios de los baños de tina son psicológicos, por el ambiente que crean los aromas, la temperatura templada del agua y las burbujas. La verdad es que para la piel son más bien dañinos que beneficiosos estos chapoteos. Saturar tu piel con agua puede dañar su respuesta inmunológica y capacidad de curación, de hecho puede hacer que se deshidrate rápidamente. Si eres de las que gusta de estar bajo el agua caliente con regularidad, trata de que el baño no dure más de diez minutos. No sólo cuidas tu piel, también ayudas a cuidar los recursos naturales del planeta.

Para aprovechar al máximo tu baño, te daremos algunos consejos claves:

  1. Comienza usando agua tibia, el agua muy caliente puede provocarte problemas a largo plazo.
  2. Depende de tu piel es lo que te conviene ponerle al agua. Si tienes piel normal o seca, vierte una o dos cucharadas de aceite de oliva, girasol o almendra. Si por el contrario, tienes piel grasa prefiere la espuma, no tienes que usar necesariamente los productos para espuma de baño, también puedes usar detergente para platos, que producen mucha espuma con poco producto.
  3. El baño de burbujas o de aceite deben ser preferentemente sin fragancias, así evitarás irritación y erupciones cutáneas.
  4. Para evitar los problemas de los productos con perfumes, prefiere velas con olor. Si las pones cerca del espejo y del agua, para que su luz se refleje, además puedes usar lámparas de aceite para irradiar el aroma.
  5. Pon una toalla o almohada para apoyar tu cabeza.
  6. Apaga las luces y báñate a la luz de las velas.
  7. Mientras estés en el agua, pásate una esponja, toalla suave o guante de crin lenta y cuidadosamente por tu piel.
  8. Prefiere un gel de baño o un paño, los jabones pueden resecar tu piel.
  9. Sal lenta y cuidadosamente de la tina.
  10. Si no has usado un exfoliante corporal en el baño, puedes usar una toalla para darle a tus piernas y brazos un masaje suave. Pero tómalo con calma, frotando muy fuerte puedes irritar la piel.
  11. Si no te has afeitado las piernas, puedes aplicar una crema hidratante con AHA o BHA (o utiliza una toalla y date un masaje suave, pero bueno) por encima de las piernas y los brazos, especialmente en las rodillas, codos y talones. Pero no en los lugares delicados del cuerpo que se puedan irritar.

Si te bañas por las mañanas, no olvides además de usar crema hidratante, aplicarte un factor solar alto, especialmente en la zona de la cara, cuello, pecho y manos.