Busca la calma de fin de año a través del Arte Contemplativo

El ajetreado ritmo de fin de año muchas veces nos pasa la cuenta. En este contexto, ¿sabías que herramientas como el Arte Contemplativo son útiles para enfrentar la vida en este mundo acelerado y complejo?

Entre celebraciones varias, cierres de procesos y preparaciones para las fiestas de diciembre, no es posible lograr la calma necesaria para el disfrute y, en algunas ocasiones, ni siquiera para distinguir qué es lo importante de lo urgente.

¿Qué hacer?

“A partir de la contemplación y del dibujo de imágenes de tradiciones contemplativas, es posible abrir el corazón para llegar a una mejor comprensión y aceptación de ti mismo”, señala Marco Antonio Palma, docente de la asignatura “Arte Contemplativo” en la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico y también profesor del Taller de Arte Contemplativo que se dicta en la casa de estudios a todo público.

Arte Contemplativo para Fin de Año

Esta herramienta permite vivir una experiencia meditativa a través de la observación y la contemplación. “A través del dibujo y la pintura de Imágenes Sagradas de tradiciones espirituales como la budista, la cristiana o taoísta, el practicante amplía su conciencia, se reconoce y despliega su potencial. El fin último es la autenticidad, ser quien realmente eres, despojada la mente de ideas respecto a ti mismo, del mundo y de Dios, que está más allá de todo conocimiento y de toda imagen que pudiéramos llegar a concebir”, señala el experto.

En este trabajo se concibe cada imagen como un arquetipo. “Ya sea de la unidad cósmica, de la bondad, de la voluntad, de la esencia de lo femenino o masculino, de la comunidad que purifica y abre el corazón”, agrega.

Este tipo de trabajo contemplativo requiere de un esfuerzo especial del hombre. “Las imágenes de distinto tipo que el hombre ha creado, se multiplican por miles en las fotocopiadoras y otros medios para llegar, por distintos canales, a llenar nuestros espacios privados. Y en este contexto, somos responsables de lo que vemos y se hace necesario resguardar nuestro espacio interior”, afirma.

¿Cómo hacerlo?

“No es fácil.  Vivir en el mundo sin pertenecer al mundo, resume la esencia de la vida en el espíritu. Para conseguir esto, las tradiciones contemplativas nos enseñan que debemos estar atentos a las perturbaciones y distracciones”, explica Palma.

Mediante el Arte Contemplativo podemos vencer toda distracción. “Las imágenes sagradas son la representación visible de las realidades misteriosas y sobrenaturales. Son fruto de una tradición, cuya irradiación puede iluminarnos si nos disponemos a ello”, asegura.

 

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